viernes, 22 de noviembre de 2013

El ABC del ciclo productivo


 Hasta hace menos de una década era muy común ver en la región vacas pastando en suelos altos y con humedad, pero la llegada de los buenos precios en agricultura convirtió esas zonas en campos agrícolas, y la ganadería fue trasladada a zonas con suelos más salinos, con pasturas a base de festuca. Esto obligó [...]
 Hasta hace menos de una década era muy común ver en la región vacas pastando en suelos altos y con humedad, pero la llegada de los buenos precios en agricultura convirtió esas zonas en campos agrícolas, y la ganadería fue trasladada a zonas con suelos más salinos, con pasturas a base de festuca. Esto obligó a muchos productores a agudizar el ingenio para hacer de la actividad un negocio más rentable. El ciclo completo es entonces una posibilidad que da más flexibilidad al planteo técnico, permite más valor agregado de los subproductos de la agricultura y es sustentable desde el punto de vista técnico y económico, además de complementarse con la agricultura, en lugar de competir. “Si pasamos a un ciclo completo, la rentabilidad, vista desde la parte económica, tiene un plus que multiplica por sobre un planteo de cría tradicional el margen bruto en tres, cuatro o cinco veces”, explicó el ingeniero agrónomo Daniel Méndez, del INTA Villegas, en la presentación que hizo en la jornada ganadera organizada por el IPCVA en el establecimiento Don Canesto, de Bolívar, Buenos Aires.
El margen bruto se ubica en unos $ 1.000 por hectárea, pero la sensibilidad a una caída del 10% en el precio del novillo o una suba del 10% en el precio del ternero hace que el margen que era de más de $1.000 pueda caer a $100 por hectárea. Esto es lo que da inestabilidad a los planteos de invernada.
Base forrajera
Lo primero que se debe tener en cuenta es el tipo de suelo, luego saber cuál es el estado del pastizal, que no siempre hay que reemplazar, porque “podemos mejorarlo con una resiembra o fertilización y si hay que reemplazarlo, al conocer el ambiente sabemos qué tipo de pastura podemos utilizar y cómo manejarla”, informó Méndez. Según datos del INTA, en el norte de Buenos Aires las producciones de pasturas dan unos 3.700 a 4.000 kg de materia seca. Con técnicas tan simples como la fertilización o el reemplazo por una gramínea -por ejemplo, festuca o agropiro-, se podrían lograr producciones con un promedio de 6.000 kg sin aplicar ninguna tecnología sofisticada.
La respuesta de las pasturas en algunos de los puntos elegidos permitió comprobar que al incorporar una gramínea, la producción se multiplicó por 1,7 y dio algo más de 5 mil kg de materia seca, y cuando esa gramínea fue fertilizada, la producción se multiplicó por dos y dio casi 8.500 kilos de materia seca.
Destete precoz
“Creemos que es una alternativa bastante interesante, porque con esta técnica pretendemos aumentar la superficie disponible”, explicó el profesional del INTA. Se recomienda poner en práctica el destete a los 60 días y “sólo en los primeros diez días hay que tener ciertos cuidados intensivos del ternero”, informó. “Al sacar el ternero en ese momento, bajamos el requerimiento de materia seca de 13 o 14 kg a 8 o 9 kg, de ese modo la vaca come menos pasto”, explicó.
Recría
Este paso va desde el destete precoz, con un ternero de 60 a 70 kg, hasta 300 kg. Esta es la etapa más importante, porque es cuando produce más kilos con una dieta de base forrajera y mantiene una dieta pastoril que da al rodeo cierto valor agregado. “Para nuestra propuesta tenemos un novillito de entre 150 y 300 kilos al que tenemos que garantizarle una ganancia mínima de 600 g/día; para eso el animal debe consumir un forraje de mediana a buena calidad de aproximadamente seis kilos de materia seca”, señaló Méndez. Los recursos adecuados para estas categorías pueden ser verdeos de invierno, granos, silajes y pasturas y henos, todo va a depender de la calidad, que son fundamentales en un planteo de ciclo completo.
Engorde a corral
“Al novillito de 300 kg lo metemos en el corral, lo que nos permite una serie de ventajas como darle valor agregado al grano, liberar superficie de campo, acortar el período de engorde y lograr un buen grado de terminación si se busca darle 60 o 70 kg en 60 días; y además, permite cambiar de categoría para armar otro tipo de negocio, incluso permite manejar los momentos de venta”, añadió Méndez. Con una eficiencia de 6 a 7 kilos de una ración bien balanceada, deberíamos estar en condiciones de obtener una ganancia diaria de peso de 1 kg. Lo recomendable es utilizar sorgo, trigo, avena o cebada, una fuente de fibra que podría estar entre un 0% y un 20% y una fuente proteica podría ser un producto de una fuente aceitera y un núcleo proteico. Hay que ser estricto en los tiempos.

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