lunes, 9 de junio de 2014

Problemas en girasol por paloma torcaza


En busca de soluciones para disminuir el impacto ocasionado por la plaga de paloma torcaza, productores y técnicos llegan a la misma conclusión, la importancia de contar con un Manejo Integrado de Plagas.
Con una trayectoria de 35 años en la producción de girasol común y confitero, Horacio Allochi de Embajador Martini, provincia de La Pampa, dio su testimonio sobre la ya muy conocida y agresiva plaga de paloma torcaza.
Horacio contó que tiene el problema en su campo desde el año 2004 y que el mismo lo relaciona con el advenimiento de la siembra directa. Técnica que a pesar de todo no va a dejar de implementar, afirmó.
“Nuestra experiencia nos indica que si se logra un buen cultivo, de modo que parezca una selva, las palomas tienen más problemas para volar en su interior y termina comiendo menos”, por tal motivo es fundamental que el manejo se efectúe en el instante en que se planifica el cultivo y no en el momento de la trilla, planteó el productor.


Recomendaciones a tener en cuenta:
- Elegir bien el lote
- Cuidar que no contenga impedimentos radiculares
- Hacer un correcto manejo del barbecho y de las malezas
- Cuidar la fertilización de base y ajustar el nitrógeno

Allochi afirmó que para reducir los daños causados por la plaga, desde hace 5 años utilizan defoliantes químicos. “No deben pasar más de 6 días entre la aplicación y la cosecha, porque si no, se disparan los daños. Durante esos días no debe haber riesgo de precipitaciones, las aplicaciones deben hacerse con máquinas terrestres, y la humedad del cultivo debe ser del 15% como mínimo al momento de la cosecha”, recomendó.

Ampliando el discurso del productor, Sebastián Zuil, técnico del INTA expuso tres tipos de estrategias para el control de la plaga: a nivel del lote y el cultivo, en un establecimiento y a nivel del paisaje.

A escala del lote, en zonas con alta población zonal de aves, Zuil recomendó seleccionar el híbrido por su inclinación, pericarpio, y luego por su rendimiento; a la hora de la siembra, reducir la densidad de plantas y fertilizar; y en caso de encontrar daño, realizar un secado anticipado del cultivo.

Mientras que en zonas de baja población zonal, aconsejó seleccionar el híbrido priorizando el rendimiento; sembrar las plantas en su densidad óptima y fertilizar; y secar anticipadamente el cultivo en caso de encontrar daño. También aclaró que los híbridos de tegumento liso son más elegidos por las palomas que los de tegumento estriado.

Hacia el nivel del establecimiento, el técnico explicó que las poblaciones de torcaza están reguladas fundamentalmente por el alimento disponible, por lo que una estrategia de control apuntaría a reducir esa disponibilidad. “Es por ello que debemos aplicar estrategias de disminución de los daños en todos los cultivos de la rotación, controlando eficientemente las malezas en barbecho, pre y post emergencia, minimizando las pérdidas de cosecha, mediante una trilla oportuna y una adecuada regulación de la cosechadora, y manejar los rastrojos de modo de disminuir la cantidad de granos disponibles en el lote”, advirtió.

Y por último en el caso de la escala paisaje explicó que entran en juego distintas variables dependiendo de la plaga que se quiera controlar y los daños que presenten los cultivos.

En el caso de la paloma sostuvo que se debe mirar el estadio fenológico de los cultivos, el área afectada dentro del lote, y el porcentaje de pasturas, montes, rastrojos y otros usos en el paisaje en el radio de 1 km. Con estos datos, los productores pueden coordinar las fechas de siembra en las zonas de mayor incidencia, así como también tomar acciones conjuntas para reducir las pérdidas de grano durante el transporte.

El técnico hizo hincapié en que no existen recetas únicas y dejó en claro la importancia de hacer un Manejo Integrado de Plagas que promueve la combinación de varios métodos para disminuir los daños.

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