Lo afirmó el MSc Dave Feist, Development Leader de Adama USA, en ocasión de la Jornada de expertos en malezas de MAGAN.
“Palmer/Waterhemp pigweed species”- aquí conocidas como Amaranthus sp. o Yuyos colorados- son de las principales malezas desarrollando resistencia en lotes de Maíz, Algodón y Soja, en amplias zonas de EEUU.
Como disertante destacado de la reciente Jornada de expertos convocada por MAGAN (próximo a ser ADAMA), Dave Feist fue el testigo presencial perfecto de las diferencias pero sobre todo las similitudes entre las malezas resistentes a glifosato en USA y Argentina. Amaranthus ocupó el lugar central de su ponencia. Allí afirmó que “en EEUU, el 75% de los productores dicen tener un problema de resistencia de malezas a glifosato. Y entre ellos, más de la mitad está hablando de Amaranthus”.
Dave Feist es Development Leader de Adama USA. Su expertise está del lado de los herbicidas y el desarrollo de productos. Desde allí se acerca cotidianamente a esta problemática con la que los productores están lidiando todos los días y puede dar cuenta de la severidad de su avance.
Feist relató la sospecha de resistencia en un lote de producción en el que se aplicó Glifosato a soja para el control de Amaranthus. “Con una aplicación de 3.5 l/ha, más que la recomendación para Amaranthus, el resultado mostró a algunas plantas controladas, algunas con brote de yemas axilares y otras con recuperación en la yema terminal. Se confirmaron malezas totalmente resistentes y producción de semillas”.
En lo que hace a esta maleza, el especialista refirió que se ha demostrado que en solo 3 años, si no se lo controla a tiempo, el lote estará completamente infestado. Será obra del viento, los animales, las cosechadoras, las sembradoras y el agua, que trasladan las semillas.
Instando a los presentes a reconocer qué biotipos- híbridos estaban presentes en sus campos, Feist mostró imágenes de diferentes tipos de Amarathus spp. en tres campos diferentes – Sur de Illinois y Kentucky.
Entre las resistencias múltiples más comunes en USA, el conferencista mencionó que Amaranthus palmeri y Amaranthus tuberculatus tienen comprobada resistencia a Glifosato + Inhibidores de la ALS, del mismo modo que Conyza. Por su parte, Amaranthus tuberculatus es resistente a Glifosato + Triazina: “Hasta el 50% de la población analizada presentaba ambas resistencias a glifosato y atrazina. La resistencia a Atrazina es metabólica, no de sitio específico; tiene poco costo fisiológico; puede expandirse por polen y todavía es controlable con metribuzin”. Además, Feist mencionó que Amaranthus tuberculatus y Ambrosia son resistentes a Glifosato + inhibidor de la ALS + inhibidor de PPO.
Los modos de acción más efectivos incluyen a las chloroacetamidas, dinitroanilinas, e inhibidores de PPO, al tiempo que los productos post emergentes selectivos mencionados por Dave incluyen a los inhibidores de PPO: fomesafen, lactofen y acifluorfen. En cuanto a los productos de quemado no selectivos: dicamba y 2,4-D (“aunque vale decir que 2,4-D es más efectivo”). “Actualmente se está evolucionando hacia resistencia a las aplicaciones Post de PPO; Las aplicaciones PRE siguen siendo efectivas en estos biotipos”, advirtió el destacado conferencista.
Recomendaciones para Amaranthus
Dave Feist arrojó una serie de recomendaciones basadas en su experiencia en USA, frente a la audiencia de expertos nacionales que prestaba suma atención:
• “Aplicar una dosis llena de herbicida residual no antes de 7 días previos a la siembra (dinitroanilina o chloroacetamida + inhibidor del PPO).
• Aplicación en post emergencia de glifosato a A. palmeri de 3 a 5 pulgadas (7-13 cm)
• Monitorear el lote 7 días luego de la aplicación POST. Si el control de A. palmeri fue inadecuado, aplicar con un inhibidor del PPO (lactofen, fomesafen or acifluorfen).
• Re-monitorear el lote dentro de los 10-14 días; Si alguna planta sobrevive a la segunda aplicación, arranque las plantas y sáquelas del lote”.
La escala del problema
Durante su exposición, el especialista se ocupó especialmente del módulo de Amaranthus pero también de una problemática global de malezas resistentes a glifosato que se observan mejor en escala: “lo que es importante con Amaranthus y otras malezas resistentes a glifosato es mezclar las prácticas”. Hacía referencia al hecho de no utilizar un solo herbicida una y otra vez, a rotar cultivos, y utilizar múltiples modos de acción herbicidas en el lote, dentro de un mismo año.
“En una encuesta recientemente realizada entre productores norteamericanos, cerca del 60 % de los productores entrevistados afirmó haber cambiado sus planes de manejo de malezas para lidiar con la resistencia a glifosato”- precisó Feist y agregó- “Actualmente, el 75% de los productores considera que tiene malezas resistentes en sus lotes. Y pese a que solo un 23% de los entrevistados considera que la resistencia al glifosato afectará sus rindes esta campaña, la encuesta confirma que muchos productores piensan que deben actuar ahora, para enfrentar la amenaza de pérdidas de rendimiento por malezas resistentes en el futuro”.
Los modos de acción más efectivos incluyen a las chloroacetamidas, dinitroanilinas, e inhibidores de PPO, al tiempo que los productos post emergentes selectivos mencionados por Dave incluyen a los inhibidores de PPO: fomesafen, lactofen y acifluorfen. En cuanto a los productos de quemado no selectivos: dicamba y 2,4-D (“aunque vale decir que 2,4-D es más efectivo”). “Actualmente se está evolucionando hacia resistencia a las aplicaciones Post de PPO; Las aplicaciones PRE siguen siendo efectivas en estos biotipos”, advirtió el destacado conferencista.
Recomendaciones para Amaranthus
Dave Feist arrojó una serie de recomendaciones basadas en su experiencia en USA, frente a la audiencia de expertos nacionales que prestaba suma atención:
• “Aplicar una dosis llena de herbicida residual no antes de 7 días previos a la siembra (dinitroanilina o chloroacetamida + inhibidor del PPO).
• Aplicación en post emergencia de glifosato a A. palmeri de 3 a 5 pulgadas (7-13 cm)
• Monitorear el lote 7 días luego de la aplicación POST. Si el control de A. palmeri fue inadecuado, aplicar con un inhibidor del PPO (lactofen, fomesafen or acifluorfen).
• Re-monitorear el lote dentro de los 10-14 días; Si alguna planta sobrevive a la segunda aplicación, arranque las plantas y sáquelas del lote”.
La escala del problema
Durante su exposición, el especialista se ocupó especialmente del módulo de Amaranthus pero también de una problemática global de malezas resistentes a glifosato que se observan mejor en escala: “lo que es importante con Amaranthus y otras malezas resistentes a glifosato es mezclar las prácticas”. Hacía referencia al hecho de no utilizar un solo herbicida una y otra vez, a rotar cultivos, y utilizar múltiples modos de acción herbicidas en el lote, dentro de un mismo año.
“En una encuesta recientemente realizada entre productores norteamericanos, cerca del 60 % de los productores entrevistados afirmó haber cambiado sus planes de manejo de malezas para lidiar con la resistencia a glifosato”- precisó Feist y agregó- “Actualmente, el 75% de los productores considera que tiene malezas resistentes en sus lotes. Y pese a que solo un 23% de los entrevistados considera que la resistencia al glifosato afectará sus rindes esta campaña, la encuesta confirma que muchos productores piensan que deben actuar ahora, para enfrentar la amenaza de pérdidas de rendimiento por malezas resistentes en el futuro”.







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