El presidente del Consorcio de Gestión de Puerto Quequén, Dr. José Luis De Gregorio, expresó su satisfacción porque “se recuperará una carga que tiene un valor agregado muy importante”, considerando que representa “un aspecto muy auspicioso” que la estación marítima vuelva a exportar chips de eucaliptus.
El directivo sostuvo que mañana estará arribando el buque panameño Anémona, con el propósito de albergar en sus bodegas unas 40.000 toneladas de astillas que tendrán como destino a Noruega.

El navío operará en el giro 1 de carga directa sobre la margen de Quequén y el flujo de camiones desde la planta de procesamiento y acopio, se caracterizará por su continuidad y no se interrumpirá aunque llueva.

En la jornada de hoy, De Gregorio firmará un convenio con las empresas Maderas del Sudeste S.A. y Marionette S.A., que son las que impulsan este emprendimiento, y que asumirán el compromiso de forestar el perímetro de la estación marítima con especies que determinará el CGPQ. Esto lo hará en contraprestación por la determinación adoptada por el Directorio del ente autónomo, que decidió eximir del pago del servicio a las cargas a la exportación de chips

“El último embarque de chipeado se había concretado en el año 2000 y haber recuperado esta carga es muy bueno, ya que se trata de un rubro con un elevado valor agregado de mano de obra, que va desde las plantaciones, el corte de las plantas, los fletes, el trabajo para hacer la astilla y la estiba”, explicó.

Recordó que entre 1993 a 2000, cuando se exportó madera chipeada por Puerto Quequén, se embarcaron alrededor de 1.500.000 toneladas, para precisar que las plantaciones forestales se encuentran en un radio de unos 100 kilómetros de la estación marítima, estimando que la existencia actual permitiría mantener las operaciones por un período de cinco años.

El transporte

Por otra parte, sostuvo que se implementará un sistema que, a su juicio, permitirá anticiparse a cualquier inconveniente que pudiera surgir con el transporte de las astillas desde la planta ubicada en inmediaciones del puesto caminero sobre la ruta 86 a Puerto Quequén.

Tras consignar que establecimientos educativos podrán solicitar autorización para observar el proceso de carga en el buque a través de cintas especiales, De Gregorio indicó que el ente portuario acordó con el SUPA la limpieza del giro 1 para evitar que elementos extraños se mezclen con las astillas, agregando que junto con el municipio se entoscó el camino que conduce a la planta de acopio.

El titular del CGPQ afirmó que “estamos muy contentos por recuperar esta carga y por la evolución de los embarques”, para comentar que se llevan movilizadas 6.387.403 toneladas a la actualidad, por lo que es inminente que sean superadas las 6.500.000 toneladas con los buques que se están cargando.
“Tenemos las expectativas centradas en la cebada y se apunta a superar las 7.000.000 toneladas este año”, completó.

El fideicomiso para las obras de dragado
El 1º de diciembre se pondrá en marcha el mecanismo del fideicomiso que instrumentó el Consorcio de Gestión de Puerto Quequén con el Banco de la Nación Argentina, a los efectos de llevar a 50 pies la profundidad de la estación marítima.

Así lo confirmó el presidente del ente autónomo, José Luis De Gregorio, poniendo de relieve el marcado interés de siete empresas de dragado de nivel internacional, las cuales pretenden ser adjudicatarias de los trabajos proyectados.

El esquema del aporte de un dólar por tonelada exportada fue ratificado por unanimidad por el flamante Directorio de Puerto Quequén y la documentación fue elevada al Banco de la Nación Argentina.
“Que siete empresas, que son las más grandes del mundo, hayan comprado pliegos para participar de esta licitación, es un signo que confían en que las obras se harán”, dijo el directivo.

Por otra parte, expresó que en los próximos días se determinará la fecha para que se ejecuten los trabajos de dragado de mantenimiento, ya que surgieron inconvenientes como consecuencia de la crecida extraordinaria que se registró en el Río Quequén a raíz de las lluvias de agosto pasado.

“Sucedió un fenómeno extraño, porque la correntada del agua profundizó en forma natural los sitios de las márgenes de Necochea y, lamentablemente, depositó el barro en los giros de Quequén”, afirmó.

De Gregorio señaló que “en el contrato que oportunamente se rubricó, se especificaba sobre la emergencia, el mantenimiento y lo adicional, por lo que está todo contemplado y siempre se buscó darle previsibilidad a la operatoria en materia de dragado”.

Estimó que en diciembre arribarán los equipos para encargarse de retirar el barro de los muelles sobre la margen de Quequén y dejar en condiciones el canal de acceso, así como otros sectores del interior portuario.
Además, De Gregorio manifestó que continúan realizándose los trabajos para reacondicionar la calle Juncal de Quequén, los cuales se llevan adelante con fondos anticipados por el CGPQ, pero que surgen de un aporte del sector de los exportadores.