miércoles, 7 de noviembre de 2012


Frutas : La búsqueda de variedades “Made in Chile”

Tener una fruta más resistente y grande, viajera y con mejor respuesta de poscosecha, son las características que se busca obtener en la investigación de nuevas variedades de frambuesas y arándanos. Empresa privada está ad portas de inscribir la primera variedad de frambuesa chilena.
El ingeniero agrónomo José Patricio San Martín tiene sus ojos puestos en las frambuesas. Desde el Centro de Berries del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia), en la Región del Maule, trabaja en un programa de mejoramiento genético ¿El fin? Contar con una fruta más resistente, que tenga una mejor respuesta de poscosecha, y que sea capaz de soportar un largo viaje en barco, por ejemplo. De esta forma la producción también se vuelve más competitiva.
Se trata de un trabajo de largo aliento. Tanto que hoy, cuando ya van cuatro años de trabajo y dedicación, el proyecto recién se encuentra en etapa intermedia, y, según los expertos, podrían pasar al menos unos dos años más para inscribir recién la primera variedad de frambuesas “made in Chile”.
Por suerte, comenta, los recursos están y sólo hace falta el tiempo, ya que se trata de un proyecto Innova Corfo que se está desarrollando en conjunto con el Consorcio Tecnológico de la Fruta de Asoex y la Pontificia Universidad Católica.
Pero estas entidades no están solas. Otras, por su parte, también vienen desarrollando sus propios programas que buscan generar nuevas variedades de berries. Eso sí, por ahora el mayor interés parece estar puesto en frambuesas y arándanos.
Según San Martín, la necesidad de la industria de concretar estos proyectos es que “como todos los berries que utilizamos en Chile son originados en centros extranjeros como Nueva Zelandia, Estados Unidos y Europa, y se crearon bajo sus condiciones, la tesis está en que si esas variedades se desarrollan en Chile desde un principio van a tener una mejor adaptación. Porque aunque hay similitudes con esos mercados, nuestros suelos y nuestros climas son diferentes”.
Es más, si se mantienen los estándares internacionales “tener un tamaño más grande, un color rojo brillante, aroma tal vez, mejor sabor, son características que podríamos igualar o incrementar a las variedades que existen actualmente en el comercio y el extranjero”, dice.
El problema que demora el avance de la investigación es el germoplasma inicial, por los derechos.
“Estamos limitados en el germoplasma porque cuesta mucho traerlo a Chile, y eso demora más el proceso. Por eso lo único que necesitamos es tiempo para entrar a ese periodo de marcha blanca y luego inscribir nuevas variedades.
Peter Caligari, Gustavo Lobos y Jorge Retamales, profesores de la Universidad de Talca a cargo de un programa de mejoramiento para crear nuevas variedades de arándanos, han buscado alternativas para solucionar el problema de los derechos.
“Hay también variedades, provenientes del extranjero, que son libres de derechos y que pueden ser usados como parentales en nuestro programa. En el futuro se requeriría ampliar la base genética para incorporar nuevas características en el material a producir”, dice Caligari.
Los investigadores tienen un acuerdo de colaboración mutua con el Usda (Corvallis, Oregon, USA) que posee la colección de germoplasma de arándanos más grande en el mundo, que está disponible para su programa.
“Actualmente seguimos identificando selecciones promisorias y trabajando con líneas avanzadas para registrar nuestras primeras variedades, que se comercializarían en aproximadamente 5-6 años”, señalan. El programa busca variedades tardías, con alta calidad frutal, y buenas características de almacenaje para exportaciones frescas vía marítima hacia Estados Unidos, Europa y Asia.
Esta iniciativa está siendo financiada principalmente por Corfo-Innova y Genberries, empresa compuesta por Universidad de Talca, Masterplant Sur y Comercial Valle Maule.
Ad portas de una variedad propia
Donde sí se encuentran cada vez más cerca de concretar algunas variedades de frambuesas “made in Chile”, es en Vitalberry.
“Nosotros ya estamos en una etapa de patentar nuestra primera variedad de frambuesa el 2013. Y luego viene un grupo de 12 selecciones que lo más probable es que dentro de los próximos 3 o 4 años van a seguir el mismo camino”, adelanta el ingeniero agrónomo Enrique Acevedo, gerente de investigación y desarrollo de la firma.
La empresa está llevando a cabo un programa en México, Estados Unidos y también en Chile. En el caso de nuestro país, el proceso se inició en Estados Unidos.
“El mejorador hizo los cruzamientos en Estados Unidos. Extrajo la semilla, la trajo e hizo germinar en Chile. Las plantas son puestas en un campo experimental, se seleccionan y luego van pasando por todas las etapas hasta que llega a ésta en que ya es una variedad elite que está muy cerca de ser una variedad comercial. La verdad, es que estamos bastante contentos con los resultados”, comenta Acevedo.
Cómo no estarlo: Están a punto de ver los resultados de un proceso que iniciaron en 2005 y que ha significado que hasta la fecha ya han destinado unos US$ 2 millones, entre capital privado y estatal, para financiar este programa y otro de arándanos, que iniciaron al año siguiente.
Eso sí con las frambuesas les tomará unos ocho años, en total, patentar su primera variedad, con los arándanos el proceso será aún más largo, advierte el mismo ejecutivo. Que la tarea era lenta lo sabían desde un principio, pero tienen claro que los resultados pueden permitirles mejorar las condiciones para seguir avanzando en la conquista de mercados lejanos.
“Estamos apuntando a tener, con el programa de arándanos, una fruta que pueda viajar 30 días al mercado asiático y logre llegar en buenas condiciones”.
Este proyecto ya lleva seis años. “El arándano es un poco más lento pero ya existen selecciones avanzadas que se están testeando en tres distintas zonas de Chile: en la VIII, IX y X, regiones. Con parcelas experimentales. Es un programa que sólo se desarrolla en Chile. Tenemos hoy día alrededor de 30 mil seedlings en el suelo que corresponden a cuatro años de cruzamiento o germinación de semillas. El proceso es igual a de frambuesa, los cruzamientos son realizados en Estados Unidos y luego esas semillas son germinadas en Chile”, explica.
Pero Vitalberry no es la única empresa privada que avanza en desarrollos locales.
En el caso de Hortifrut, compañía recientemente abierta en la Bolsa de Comercio de Santiago, está trabajando en conjunto con entidades extranjeras con las cuales tiene alianzas la creación de nuevas variedades en frambuesas y arándanos. Hasta el año pasado Berryblue, filial destinada a la obtención de nuevos arándanos para el mercado fresco de exportación, ya había identificado siete selecciones de arándanos en Chile y más de 20 en EE.UU.. Con esto se espera obtener las primeras variedades propias. Sin embargo, aún no ha salido humo blanco.
 La recomendación de los viveros: Arándanos Ocholockonee y Emerald
¿Qué ofrecen los viveros esta temporada?”Lo que el mercado necesita”, responde José Ignacio Searle de Fallcreek. Y hoy uno de los objetivos del mercado es “lograr poner su producto en barco para seguir siendo un actor competitivo a mediano y largo plazo, y así llegar a destinos emergentes, como es el asiático”. En esto, la clave es la genética. En Fallcreek, que tiene exclusividad para representar variedades de las universidades de Florida y de Georgia, es la que tiene licencia para vender en el país la Ocholockonee, que reemplazaría a la Elliot en arándanos, y que está teniendo muy buenos resultados en Talca, Linares, Chillán y Los Ángeles. Entre sus beneficios está una alta capacidad de producción, con cosecha tardía y concentrada, frutos de buena calidad y poscosecha. “Entrega una partida tardía que es súper atractiva para precios”, precisa Searle.
En el mismo rubro de los arándanos Viveros Sunnyridge está potenciando fuertemente a Emerald, variedad que tienen en exclusividad, que es muy productiva, firme y con tolerancia a enfermedades de la madera y a suelos pesados y más alcalinos, con rendimientos de 28 a 30 ton/há con un calibre de 18-20 mm.
Marcela Zúñiga, como directora de la Asociación Gremial de Viveros Frutales de Chile (Agvf), cuenta que lo nuevo que estará disponible en Chile son las variedades tempranas que reemplazan a O´Neal, Jewel y Star, como Snowchaser y Primadonna, con cosecha 10 o 15 días más temprano; y Farthing y Scintilla especialmente seleccionadas para cosecha mecánica.
También está la variedad Rocío, originaria de Huelva, España, licencia que tiene en exclusividad Hortifrut. Se trata de una variedad temprana, del tipo evergreen, “siempre verde”, para suelos livianos. “Es productiva y firme”, dice Zúñiga.

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