Autoconvocados del agro anunciaron que irán al cacerolazo del jueves

Lo harán “en defensa de los legítimos derechos” declarados en la Constitución. Usan frases de Ayn Rand precursora del individualismo.
Alisa Zinóvievna Rosenbaum es el seudónimo de Ayn Rand (1905/1982) una mujer rusa de religión judía (aunque con los años predicó el ateísmo, al igual que el marxismo leninismo) que sufrió a los 13 años en carne propia la revolución soviética cuando el régimen expropió el comercio a su padre, una panadería que daba un buen pasar económico a la familia en una Rusia arrasada por el hambre.

Antes del estallido de la crisis bursátil de 1929 en Nueva York, Rand logró instalarse en Hollywood, uno de sus mayores anhelos. Al poco tiempo se casó y adquirió la ciudadanía norteamericana en 1931, país en el que desplegó un anticomunismo acérrimo.

En Estados Unidos se dedicó a la literatura y a la filosofía, publicó varios libros de ficción, entre ellos La rebelión de Atlas donde ensalza el individualismo y los valores del capitalismo más exacerbado. Allí pone en valor al empresario emprendedor del tipo shcumpeteriano (ese que escasea en Latinoamérica y abunda en los países desarrollados), incluso por encima de la clase trabajadora.

“El hombre que no hace más que labor física consume el valor material equivalente a su propia contribución al proceso de producción y no deja más valor ni para sí mismo ni para otros. Pero el hombre que produce una idea en cualquier campo de empeño racional, el hombre que descubre nuevo conocimiento- es el permanente benefactor de la humanidad…” sostiene en La rebelión….

En nuestras pampas, sin embargo, hay otra tipología: la del que no despliega trabajo físico ni tampoco se devana los sesos para tener ni una sola idea emprendedora. Es el sujeto que habiendo heredado o adquirido un campo lo alquila a un verdadero emprendedor y vive simplemente de la renta. 

Si se piensa que el 70 por ciento de la producción de granos se realiza bajo la modalidad de arrendamiento, está claro que no se trata de unos pocos propietarios rentistas, que parafraseando otras realidades “ni estudian ni trabajan”.

Rand era defensora a ultranza de la propiedad privada. “Sin derechos de propiedad, ningún otro derecho es posible”, sostenía. Y explicaba que “el hombre tiene que sostener su vida por su propio esfuerzo, el hombre que no tiene derecho al producto de su esfuerzo no tiene medios de sostener su vida. El hombre que produce mientras otros disponen de su producto es un esclavo”. Un concepto que no parece dejar muy bien parados a los rentistas.

Sobre la base de una serie de citas de la escritora, la Red Nacional de Productores autoconvocados convocó este martes al cacerolazo del jueves 8N: “Cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada. Ayn Ran” (sic), citan los autoconvocados.

Las huestes libertarias del ruralismo no agremiado aseguran que mañana, el día del 8N “nos sumamos en la plaza de cada pueblo, aldea, colonia o ciudad agropecuaria en defensa de los legítimos derechos” que declara la Constitución Nacional. Derechos que son “inalienables e inderogables por reforma, intento de reforma o mayoría circunstancial alguna”.