martes, 3 de diciembre de 2013

Aprendiendo a poner en valor un problema


En el marco de sistemas productivos cada vez más intensificados y, por lo mismo, más generadores de desechos, se hace indispensable un manejo consciente y óptimo, que permita convertir la polución, el olor, la contaminación, en una oportunidad de reciclar nutrientes y secuestrar carbono atmosférico para nuestros sistemas ganaderos y/o productivos.-


Más de 700 personas participaron de la primera Jornada Nacional de Residuos Pecuarios, desarrollada en el Inta Rafaela, el pasado jueves 7 de noviembre. Hubo disertaciones para segmentos diversos (tambo, feedlots, cerdos y aves), una muestra estática y dinámica de empresas y una recorrida por las instalaciones para ver sistemas diversos de manejos de efluentes.

En la apertura de la jornada tanto los directores del Inta (Carlos Callaci de la Experimental de Rafaela, y José Luis Spontón, del Centro Regional Santa Fe), como Miguel Taverna como integrante del equipo organizador, remarcaron en la apertura la integralidad de la mirada como motivadora de esta jornada, la primera, que apostamos a que crezca y avance en la presentación de información y análisis que nos permitan seguir equilibrando la competitividad con sustentabilidad. “Es el primer mojón, una oferta de nuestros saberes, de la ciencia, para la solución de los problemas que nos trae la transformación de la producción en la actualidad”, dijo Spontón.

“Desde hace 15 años que empezamos desde el Inta Rafaela  a trabajar como ejemplo cuando la problemática no era muy tangible en el país con el sistema de efluentes que tenemos en el tambo experimental, en donde se recupera el agua y se hace re fertilización. A partir de los últimos años estamos incursionando en aspectos diversos, entre otros la adaptación a la región de la generación de energía”, dijo el Ing.  Agr.  Carlos Callaci, director del Inta Rafaela

La génesis de la jornada
Al contextualizar la génesis de la jornada, el ingeniero Miguel Taverna, coordinador del equipo organizador de la jornada  puntualizó que la intensificación y la escala implica más efluentes, por ende un manejo incorrecto de los mismos provoca riesgos sobre el ambiente, la salud, laborales y para la imagen del sector frente a la sociedad. “Se trata de uno de los temas más reglamentados del mundo y de un indicador prioritario de cualquier auditoría externa en la actualidad”, dijo. De ahí, la perspectiva de no sólo evitar la contaminación sino la posibilidad que nos dan los conocimientos actuales de convertir los residuos en valor agregado y mejorar la legislación.

En diálogo con TodoAgro, Taverna precisó: “Hay una legislación nacional que es de presupuestos mínimos, con pautas generales, y toda la legislación más específica es potestad de las provincias. Hoy estamos en una situación donde cada provincia tiene un marco que no necesariamente es coincidente con la de la otra y un poco el interés de esta jornada era mostrar que es necesario trabajar aunadamente. Por eso hablé de un trabajo conjunto con varias instituciones, con Crea, y el sector privado, con el objetivo de aportarle información a los decisores para que se vaya diagramando alguna legislación bien especifica dirigida al sector lechero”.

Al profundizar sobre la posibilidad de poner en valor los deshechos, puntualizó: “El correcto tratamiento implica en primer lugar en hay que pensar en el reciclado de los efluentes dentro del mismo sistema. Eso evita entrar en una legislación de vuelco fuera de los sistemas de producción que es muy complicada de cumplir y muy costosa, entonces la solución hay que pensarla para adentro. En segundo lugar, hay que tratar de generar un sistema que me permita recuperar un efluente concentrado, sólido en lo posible porque ese es el que tiene la mayor cantidad de nutrientes. Y reciclar el agua para el lavado; eso permite cerrar el sistema, y hacer algo que pueda ser operativamente fácil, con el menor impacto. Desde el punto de vista de los números es un sistema que uno puede ir planteando paso a paso, y en el monto final de la inversión es equivalente casi a la facturación de un tambo”, destacó.

Un problema global con cada vez mejores soluciones
El doctor Matías Vanotti es un argentino de amplia trayectoria en la temática que actualmente trabaja en el Departamento de Agricultura de EE.UU. y disertó durante más de una hora sobre el problema de los estiércoles y sus soluciones: desde planes integrados de manejo de nutrientes y alternativas de tratamiento, hasta el desarrollo de sistemas medioambientales superiores y las tecnologías de futuro que están probando.

Describió su presentación bajo estos títulos: Problemas con los estiércoles, excesos de nutrientes, en especial fósforo y nitrógeno, planes integrados de manejos de nutrientes, soluciones con alternativas de tratamiento, desarrollo de sistemas medioambientales superiores, beneficios del medio ambiente limpio en la producción y tecnologías del futuro (ver aparte).

Adentrándose en su temática se preguntó ¿qué son los estiércoles?: “Materiales que contribuyen a la polución, compuestos con alta demanda de oxígeno diatómico, generador de patógenos y fuente de olores y contaminantes del aire, o en cambio son un beneficio para el medio ambiente y la calidad del suelo, una fuente de nutrientes reciclados a través del suelo, y una oportunidad para secuestrar carbono atmosférico”.

Los residuos ganaderos pueden producir problemas ambientales como olores, proliferación de patógenos, emisión de amonio y gases efecto invernadero. Y a medida que se intensifica la producción comienzan las complicaciones. De allí que Vanotti incluyó diferentes aspectos sobre residuos pecuarios. “Comencé hablando de la problemática en los EE.UU. y a nivel mundial de los efluentes ganaderos, además expliqué un poco como se deben manejar desde el punto de vista agronómico. También brindé alguna descripción en torno a los avances científicos en nuevas TIC para el mejoramiento de la prestación medioambiental. Lo que entendemos por residuos pecuarios es todos los estiércoles, tanto líquidos como sólidos que producen las explotaciones agrícolas, la lechería, producción porcina, pollos y pavos. Tienen un valor de por sí muy importante en la cantidad de nutrientes, y pueden reemplazar de manera efectiva el uso de fertilizantes que los productores compran para fertilizar sus cosechas”.

En diálogo con los periodistas presentes apuntó una primer recomendación para los productores argentinos: “Aún en sistemas pastoriles de producción lechera, en el país hay un periodo de encierre por horas, que generan efluentes concentrados, entonces en algún punto hay que preocuparse por eso. La primera sugerencia es un plan integral para el manejo de los nutrientes, desarrollando planes a largo plazo donde se vea cuantos animales tienen, cuál es la producción de efluentes, y cómo se va a aplicar, almacenar y qué se pueda sacar algún uso a eso. Por ejemplo el valor fertilizante que produce en los efluentes una vaca equivale a 130 dólares por año. Si el productor puede darse cuenta del valor y desarrollar algunos sistemas conservacionistas para aprovechar mejor el sistema de almacenamiento, que le permitan maximizar el valor de sus efluentes.    

Tras las disertaciones de apertura, los auditorios se dividieron, especificándose posibles soluciones para los actuales desafíos de manejar efluentes en sistema de producción de carne, leche, cerdos, y aves.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.