lunes, 27 de julio de 2015

Alquileres en la vuelta a la ganadería


Los buenos precios ganaderos provocaron un incremento en la demanda y valor de arrendamiento de los campos. Pero también creció la oferta de lotes debido al mal momento agrícola, con muchos contratos asociativos entre propietario e inquilino.
Luego de muchos años de acusar una angustiosa falta de rentabilidad en la ganadería, desde hace un tiempo los precios pagados por la hacienda en pie han registrado un crecimiento importante, mejorando la venta y aumentando el valor de los campos y los arrendamientos destinados a la actividad ganadera. A principios de julio pasado el productor estaba recibiendo alrededor de 22 pesos por kilo vivo, según el índice novillos del Mercado de Liniers.
Pero más allá del repunte de la ganadería, el mal momento de la agricultura por el bajo precio de los commodities y los altos costos de alquileres, de producción e impositivos, produjo una mayor oferta de campos de diferente calidad, incluso de gran aptitud agrícola. A esto, se le suma que muchos productores que se vieron obligados a liquidar vientres y salieron de la ganadería por problemas financieros o de sequía en malos momentos, hoy quieren retornar a la actividad pero les resulta muy difícil hacerlo, aún habiendo mantenido lasINSTALACIONES, teniendo en cuenta que reponer vientres es muy costoso.
Por eso muchos alquileres se terminaron cerrando con una asociación entre propietario e inquilino, compartiendo riesgo y rentabilidad.
Este panorama, se desprende de un relevamiento hecho por Nuevo ABC Rural sobre la actualidad de los alquileres ganaderos, entre diferentes actores de la cadena de producción, quienes se refirieron a los valores y negociaciones que se manejan en una actividad que ocupa un lugar preponderante en la economía local de muchas zonas.


Pablo Sorasio,
productor agropecuario
“Sin dudas que el negocio ganadero está mejor que el agrícola”, reconoció Pablo Sorasio, ex presidente de la Sociedad Rural de Pergamino, Buenos Aires y productor agropecuario en la zona de Laborde, en el sudeste de Córdoba.
“Por eso la ganadería está notando un cambio de paradigma, ya que mucha gente que se estaba dedicando a la agricultura, hoy observa a la ganadería como una posibilidad de rentabilidad y busca ingresar en el negocio”, destacó.
Sorasio manifestó que en razón de ello “están apareciendo campos que estaban absorbidos por la agricultura en las medias lomas y que hoy, al ser una actividad más riesgosa por la menor rentabilidad de los cultivos, esos lotes están regresando a los planteos ganaderos, aunque con muchos problemas de infraestructura y de aguadas que se fueron perdiendo”.
En definitiva, opinó que “el campo que se encuentra armado tiene un destino más sencillo para la ganadería, pero el que está desarmado, en lo inmediato no tiene muchas posibilidades de volver al circuito, ya que el precio de la hacienda es un condicionante”.
Sobre el valor de los alquileres, el productor indicó que “casi todos se convienen en kilos de carne de novillo por hectárea, compartiendo riesgos y logrando una rentabilidad que sea lógica para los dos involucrados, propietario e inquilino, bajo sistemas de capitalización, con un 40% para el dueño del campo y un 60% para el dueño de la hacienda, y se está pagando entre 60 y 80 kilos de carne por hectárea por año”.


Jorge Torelli
del frigorífico Matievich e Ipcva
Jorge Torelli, gerente general del frigorífico Matievich S.A y director del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (Ipcva), coincidió en que “los alquileres ganaderos están en un buen número” y que la mayoría se cierran en una especie de asociación entre el dueño del campo y el que tiene el dineroPARA INVERTIR, ya que en la etapa de liquidación de vientres, muchos productores salieron de la ganadería y hoy les resulta muy difícil volver, a pesar de haber mantenido las instalaciones, ya que no pueden reponer los vientres.
Por eso, Torelli subrayó que “a través de esta asociación se le busca la vuelta, ya que hay buena rentabilidad y materia prima, por lo que solo hace falta inversión, que puede ser de un tercero o del propio productor, para lo que haría falta una política algo más activa de los bancos, para poder repoblar los campos de hacienda”.
Asimismo, afirmó que “hay mucha oferta de campos, incluso de elevada aptitud agrícola, debido a los altos alquileres de la agricultura, que en muchos casos se están renegociando y la única alternativa rápida de posesión es repoblarlo con hacienda”.

Martin Correa Luna, del INTA Venado Tuerto
El ingeniero agrónomo Martin Correa Luna, técnico del INTA Venado Tuerto, Santa Fe, remarcó que “hoy el precio de la hacienda es muy bueno, arriba de dos dólares el kilo de novillo, valor que nunca tuvo, siendo el doble que en 2013 cuando se pagaban 11-12 pesos”.
Informó que en la zona de Venado Tuerto, Rufino y el resto del sur santafesino, en campos no aptos para la agricultura se está pagando entre 40 y 60 kilos de carne por hectárea mientras qaue los campos agrícolas, por más que se destinen a la ganadería, se cobran en quintales de soja por hectárea.
“Uno percibe que el que viene haciendo ganadería se agranda un poco más y el que no, comenzó a invertir enINSTALACIONES”, señaló Correa Luna

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