El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, se reunió hoy con representantes de 32 complejos productivos agropecuarios en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y un tópico dominante fue el fuerte aumento de costos en las economías regionales. Acompañado por el presidente de la CAME, Osvaldo Cornide, el ministro les dijo […]
El ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, se reunió hoy con representantes de 32 complejos productivos agropecuarios en la sede de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) y un tópico dominante fue el fuerte aumento de costos en las economías regionales.
Acompañado por el presidente de la CAME, Osvaldo Cornide, el ministro les dijo a los 50 dirigentes presentes que van a “avanzar en un tema central, que es la evasión impositiva en algunos sectores que perjudican la transparencia del mercado”.
La CAME le presentó su anteproyecto de ley de Economías Regionales, que incluye rebajas impositivas, además de distintas medidas promocionales para las pequeñas y medianas empresas de las regiones Norte, Cuyo y Patagonia.
El anteproyecto irá en búsqueda de consenso, antes de ser presentado al Congreso y propone recortes en el impuesto a las Ganancias, de 50% para el NOA y NEA, y de 70% para Cuyo y Patagonia, durante cinco años.
Además, contempla exenciones por el mismo período del impuesto a la Ganancia Presunta; la devolución anticipada de IVA para la compra de bienes de capital y alienta deducciones de los impuestos sobre los combustibles, las cargas y el impuesto al Cheque.
Sin embargo, Buryaile insistió con la evasión y confirmó que el Gobierno enfrenta “serios problemas en el mercado de la carne”, que “no son cuestiones fáciles de resolver” al hablar de la “informalidad” del sector. “El marco normativo lo tenemos, lo que hay que avanzar es en la ejecución y la decisión política de decir: vamos hasta acá.
Sabemos que hay problemas que complican también la comercialización de cerdos y de granos; en la economía argentina hay un alto porcentaje de esa economía informal que tenemos que ir eliminando”, enfatizó el jefe de la cartera agroindustrial.
Hubo coincidencias entre los presentes y Buryaile sobre la falta de competitividad que enfrentan algunas actividades, a pesar de que el Gobierno implementó medidas de rescate para el agro, la lechería y las prometió para ciertas economías regionales.
A su turno, Jorge Figueroa, de la Federación de Productores de Fruta de Río Negro y Neuquén, analizó que el alza del tipo de cambio “coincide con devaluaciones en Rusia y Brasil, lo cual recorta el beneficio”, al tiempo que consideró “insuficiente” la promesa del gobierno nacional de un respaldo financiero de 600 millones de pesos.
“Las regiones tenían serios problemas, algunos dados por el tipo de cambio, mientras otros se relacionan con cuestiones estructurales, como es el caso de los viñateros y los fruticultores del Alto Valle”, reconoció el ministro.
También coincidió en que la eliminación de retenciones y el efecto devaluación impactaron favorablemente “casi centralmente en la pampa húmeda, en la ganadería, en cereales y oleaginosas”, y evaluó que también generó alza de costos por lo que habló de las economías regionales en crisis como la frutícola.
Desde CAME enfatizaron acerca de la existencia de una más importante presión salarial, entre factores adversos actuales y cuestionaron el peso de la cadena de intermediación, mientras que solicitaron mayor respaldo financiero y que haya rebajas impositivas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.