domingo, 22 de marzo de 2015

Agro con un quebranto generalizado


 El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sureste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2015 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros. En estos […]
 El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona sureste de Buenos Aires sobre la base de los precios estimados a cosecha 2015 para trigo y granos gruesos. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros.
En estos primeros meses del año, las lluvias han sido erráticas y poco uniformes en la zona, con temperaturas superiores al promedio. La situación de los cultivos es contrastante ya que hay localidades que recibieron lluvias puntuales más abundantes y otras más complicadas por los pocos milímetros acumulados en los meses de mayor necesidad hídrica.
Se inició la cosecha de girasol con buenos rindes en general, ya que el cultivo aprovechó muy bien las lluvias acumuladas hasta fin de diciembre, y tuvo buenas condiciones climáticas en floración y llenado de grano.
Se prevén rindes dispares en soja y maíz, y la productividad será más baja que en otras zonas agrícolas donde las lluvias han sido abundantes y parejas. En vista de que una parte de la ecuación de ingresos del agro depende del rendimiento de los cultivos, este dato no es alentador, ya que la importante caída en el precio de los granos hace que sea necesario obtener rindes muy elevados para sostener el nivel de ingreso.
Las proyecciones del cuadro para siembras por administración en campo propio, muestran fuertes quebrantos en todos los cultivos. No se escapa ningún grano.
Los rindes de indiferencia que se requieren para cubrir la totalidad de los costos (directos y de estructura) son de 71 qq/ha en trigo. Para soja de 1ª el rinde de indiferencia es de 30 qq/ha, para girasol, de 29 qq/ha y para maíz, de 90 qq/ha.
En campo arrendado, para los precios y costos que se muestran en el cuadro, el quebranto es aún más pronunciado. Los rindes de indiferencia son de 81 qq/ha en trigo, de 34 qq/ha en soja de 1ª, 34 qq/ha en girasol y 101 qq/ha en maíz.
Pocos productores han realizado coberturas a futuro (con precios más altos que los actuales) con lo cual la baja en el precio de los granos pega muy fuerte.
Hay complicaciones financieras, ya que tanto los molinos como la exportación están abastecidos de trigo, y ofrecen precios con un gran descuento (50 u$s/t) respecto del precio de paridad de exportación o FAS teórico. El problema del descuento sobre el trigo podría solucionarse liberando la exportación del total de saldos excedentes, pero con esto no alcanza para revertir los quebrantos en el trigo y el maíz (que también sufre descuentos sobre el FAS teórico), y en el resto de los granos.
 
En un contexto como el actual, de precios internacionales bajos para los granos, está visto que no es viable la agricultura con retenciones a las exportaciones en niveles tan altos como los actuales.

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