miércoles, 9 de junio de 2010

5to Congreso Argentino de Girasol

Es posible llevar el rinde promedio a 22 quintales
En el segundo bloque del Congreso, el investigador Antonio Hall enumeró los resultados del proyecto ASAGIR BRECHAS, que demostró la gran distancia existente entre los rendimientos logrados y los alcanzables a nivel nacional. “Si el rendimiento medio es de 18,1qq/ha y la brecha es del 53%, llevarla al 25% implicaría aumentar el rendimiento a 22 qq/ha”, aseguró Hall.


El segundo bloque del 5to Congreso Argentino de Girasol contó con la disertación de Antonio Hall, especialista de FAUBA, quien detalló los resultados del proyecto ASAGIR BRECHAS. Se trata de una iniciativa impulsada por ASAGIR, que entre 1997 y 2007 indagó la distancia entre los rendimientos logrados y los alcanzables. “El punto de partida del proyecto fue la existencia de informes que sugerían que el rendimiento potencial del girasol podía ser casi tres veces el actual, que promedia los 18,1 qq/ha”, afirmó Hall.

El especialista explicó que para hacer la comparación se dividieron las regiones donde se produce girasol en la Argentina en ocho zonas, con un mínimo de cinco ensayos por región y al menos ocho híbridos actualmente en comercialización por ensayo. Los datos sobre los rendimientos logrados, por otra parte, fueron tomados del ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Además de las brechas entre rindes alcanzables, el estudio investigó la variación de rendimiento entre las regiones productoras y entre años, con qué frecuencia se producen y a qué valores los rendimientos excepcionales, y qué resultados obtienen los productores de alta tecnología (AT). “A largo plazo, el objetivo es generar un marco de referencia que permita determinar las causas de las brechas, en términos de sistemas de producción y condiciones ambientales propias de cada región”, aseguró Hall.

Una brecha abismal
Los resultados del proyecto expusieron que, como se preveía, en todas las zonas los rendimientos logrados están muy separados de los rendimientos alcanzables. Hall ejemplifica que “En el Sudeste, el año 2006 muestra que la cosecha lograda fue de 16 qq/ha, mientras que la alcanzable era de 30. Por otra parte, los datos mostraron que los productores de alta tecnología, con 20 qq/ha, están notablemente por encima de la media, pero aún así, debajo del alcanzable. Finalmente, el top ten –el diez por ciento de rindes más altos- está muy desplazado, en torno a los 42 qq/ha”.

En otros aspectos, el estudio causó sorpresa: mostró, por ejemplo, que aunque el Noreste Argentino es considerado una zona marginal para el girasol, tiene rindes muy similares a los del Sudeste. “Por otra parte, en algunas zonas como el Oeste, San Luis o La Pampa, los AT se despegan poco y nada del promedio”

Objetivos sensatos
“¿Podemos, sensatamente, pensar en llevar esas brechas a cero?”, se preguntó el investigador. “Es complicado. Existen estudios en India sobre brechas en trigo, arroz y maíz, y llegaron a la conclusión de que es casi imposible reducir la brecha por debajo del 25 %. Por eso, tomamos como objetivo ese valor y no la reducción a cero”, sostuvo. A nivel nacional, esto significa que si el rendimiento medio es de 18,1qq/ha y la brecha es del 53%, llevarla al 25% implicaría aumentar el rendimiento a 22 qq/ha.

Por otra parte, Hall afirmó que, de acuerdo con sus estudios, el 90% de las brechas está motivado por el efecto del ambiente, y no tanto a los genotipos o a la interacción genotipo-ambiente. “Esto no significa que el híbrido no importe: el híbrido importa mucho, no olviden que los ensayos fueron hechos con los mejores híbridos disponibles en el mercado”, dijo.

Como consecuencia, Antonio Hall sentenció que en todas las regiones del país, y en la mayoría de los años analizados, la magnitud de la brecha en relación a la media lograda es importante, ya que supera al 25%; que en cuatro regiones, los productores de AT muestran brechas también superiores al 25%; los lotes top ten suceden cada ocho o nueve años, de modo que no constituyen un marco de referencia útil; y que el efecto ambiental demanda especial interés para comprender las brechas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.