Las variedades de uvas sin pepitas continúan avanzando incesantemente y están ganando cada vez más terreno en el sur de Europa, a pesar de que las variedades con pepitas siguen teniendo mercado en países como Italia. Por lo tanto, no es de extrañar que los centros de obtención hayan entrado en este mercado también. “Solo tenemos una variedad con pepitas en nuestro surtido”, afirma Tersia Marcos, de International Fruit Genetics (IFG). “Obviamente, los productores y los comerciantes prefieren las variedades sin pepitas”.
Las estadísticas no siempre muestran el tamaño exacto de la cuota de mercado de las uvas sin pepitas, ya que las cifras no distinguen entre los distintos tipos de uvas. La Unión Europea es uno de los líderes del mercado internacional de la uva y sus mayores productores son Italia, Grecia y España, que entre los tres poseen una cuota del 93% de toda la producción europea. Según las estimaciones, se cosecharán 1,7 millones de toneladas durante la temporada 2016/17, e Italia encabeza la producción con cerca de un millón de toneladas, seguida de España y Grecia, con 290.000 y 281.030 toneladas, respectivamente.
Sugar Crisp (izquierda) y Sweet Sapphire (derecha).Uvas sin pepitas en el sur de Europa
Después de haber sufrido una espectacular caída en los últimos diez años, el cultivo de uvas en Europa sufre presión. Los altos costes de producción, la baja rentabilidad y el aumento de la competencia forman un cóctel muy peligroso para el sector. Los productores están invirtiendo en uvas sin pepitas porque cada vez tienen más demanda y, mientras que se percibe una transición gradual en Italia, en la actualidad estas variedades poseen una cuota de mercado del 30% en España.
IFG, uno de los mayores jugadores del mercado, ha evolucionado mucho desde que se fundó en 2001 y tiene presencia en 14 países, incluido el sur de Europa. “Tenemos una buena posición en España, Italia y Grecia, donde queremos seguir creciendo”, asegura Marcos. “España tiene la mayor presencia en el mercado, pero también tenemos mucha demanda de uvas sin pepitas italianas y griegas”. Por lo tanto, considera incorrecta la impresión de que los productores de estos países no parecen haberse subido al carro de las uvas sin pepitas. “A todo el mundo le interesan estas variedades. Ahora mismo, tenemos más demanda de material vegetal para ellas que oferta”, reconoce Marcos.
Pequeños productoresEl factor que dificulta ligeramente la transición a las uvas sin pepitas es el enorme número de pequeños productores que hay en esta región. “Solamente tenemos productores grandes en España, de modo que nos resulta mucho más complejo licenciar variedades nuevas en Italia y Grecia que, por ejemplo, en Perú, California, México o Chile”, continúa Marcos. Se debe a que hay muchos productores pero con campos más pequeños. “El año pasado, designamos gerentes regionales para todos los territorios importantes, como España, Portugal, Italia y Grecia, con el fin de mejorar nuestros servicios para nuestros licenciatarios”.
Invertir en variedades nuevas y unirse a la tendencia de las uvas sin pepitas es relativamente caro para estos productores pequeños. “Por otra parte, si no invierten a largo plazo, desaparecerán”, advierte Marcos, ya que estas uvas tienen una gran aceptación en un grupo de consumidores cada vez mayor. “De niña, nunca comía uvas porque tenían pepitas”, comenta Marcos a modo de ejemplo.
¿El fin para las Thompson Seedless?
Aun así, también hay productores pequeños a los que les interesan las variedades nuevas, que normalmente forman parte de una cooperativa o colaboran con una organización de ventas. “Las nuevas variedades deberían ser más rentables y necesitar menos mano de obra”, opina Marcos. En determinados países, el volumen de Thompson Seedless ya está a la baja porque cuesta demasiado producirlas. “Queremos lanzar variedades que den más beneficios a los agricultores”.
Más variedades CandyAdemás, se tienen en cuenta también las distintas regiones climáticas del planeta. “Nosotros investigamos dónde se puede cultivar y dónde no determinada selección de variedades, pero siempre recomendamos a los productores que lleven a cabo ellos mismos una prueba en el campo para comprobar cómo rinde la selección con sus condiciones”. Las condiciones climáticas, la estructura del suelo y la calidad del agua son factores importantes para que una variedad tenga éxito, pero también pueden variar mucho según la ubicación. “Lo bueno de las uvas es que son menos sensibles a los microclimas que, por ejemplo, las cerezas, otro de los cultivos que obtenemos”, explica Marcos.
Las variedades tienen que ser fáciles de cultivar, pero también es importante saber qué opinan los consumidores. “Tenemos una gama de variedades, desde tempranas hasta tardías y en los tres segmentos (blancas, rojas y negras). En los últimos años, el mercado de las uvas rojas ha aumentado mucho, pero las blancas siguen teniendo una cuota enorme. Sin embargo, la cuota de mercado de algunas de nuestras variedades más sabrosas ha aumentado también. Por ejemplo, nuestro primer gran éxito con una variedad de sabor excepcional fue la Cotton Candy”, concluye. Según Marcos, IFG tiene preparada para el futuro una gama de nuevas variedades de este tipo.
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