jueves, 19 de mayo de 2016

El IVA en granos


Santiago Saenz Valiente, especialista y docente de temas tributarios nos acerca su mirada sobre el impuesto al valor agregado. A partir de la evaluación del balance de IVA en la producción de granos y de la evidencia incontrastable de acumulación de saldos técnicos irrecuperables, se plantean distintas alternativas para que el IVA vuelva a ser neutro para el agro.
Buenos Aires- En el agro existe una gran disparidad en cuanto a localización, aptitud, mix productivo y tecnología aplicada, formato de administración posible y diversos esquemas societarios. El punto en común del universo de productores y empresas agropecuarias es, que el IVA constituye un problema que se arrastra desde el momento en que se implantaron tasas asimétricas para débitos y créditos fiscales.


Un poco de historia.
Entre 1975 y 1983 los productos agropecuarios no estaban gravados con IVA, en tanto que los créditos fiscales derivados de compras de insumos y servicios gravados eran registrados como pérdida. Entre 1983 y 1987 los productos primarios siguieron exentos, pero los créditos fiscales podían computarse como pago a cuenta de otros impuestos nacionales.A partir de febrero 1990 se gravaron todos losproductos del agro, con alícuota general.En 2003 se dispuso la baja de alícuotas en las ventas de granos al 10.5%, y también para los créditos por gastos de laboreos, cosecha y compra de equipos agrícolas. En vista de que los demás costos (salvo sueldos e impuestos) estaban gravados al 21% la asimetría de tasas llevó a que el IVA dejara de ser neutro.
En 2005 el sector de fertilizantes, fabricantes e importadores,recibió la reducción legal de sus ventas gravadas del 21% al 10.5%.Los costos continuaban impactados por 21% de IVA acumulando saldos en favor de estos sujetos, sin embargo se les otorgó el carácter de “libre disponibilidad”. Es decir, se permitió que pudieran ser utilizados para cancelar otros impuestos. Este antecedente constituye un eventual camino de solución para la falta de neutralidad del IVA en el agro.


Situación actual.
Desde 2003 las ventas de granos están gravadas al 10.5%. La misma tasa rige para los costos de laboreos, cosecha y compra de equipos agrícolas. En vista de que para los restantes costos gravados(fletes, acondicionamiento de granos, herbicidas, insecticidas,semillas, combustibles, conservación de mejoras y honorarios) la tasa es de 21% (incluso con algunos servicios públicos gravados al 27%),la asimetría de tasas lleva a un balance de IVA desequilibrado.El IVA en el agro sigue generando saldos a favor de loscontribuyentes en vista de la asimetría de alícuotas.

La situación es más grave o menos grave, según el nivel de tecnología utilizado,el tipo de administración (propia o contratada) y el mix productivo (agrícola, mixto o ganadero).Para graficar las distorsiones derivadas de esta diferencia en las tasas de IVA para el agro, se muestran las proyecciones correspondientes a la siembra de soja y maíz en la zona núcleo maicera para el ciclo 2016/17.A partir de un cuadro de resultados, puede observarse que el IVA ventas es insuficiente para cubrir el IVA compras.

Con los rindes indicados -que están por encima de la media nacional- se generan saldos técnicos que son irrecuperables.La situación es incluso más grave en campos más alejados de los puertos, en vista del mayor costo de flete. Dado que el IVA se contabiliza en pesos corrientes, el saldo técnico podrá ser algo menor, pero igualmente de signo negativo para el productor, en la medida en que se produzcan aumentos (en el tipo de cambio y en los precios en pesos de los granos).

En el análisis de sensibilidad a variaciones en rindes y precios puede observarse que en el caso del maíz la situación ni siquiera es neutra con rindes excepcionales y precios superiores a los actuales. Para la soja, con menores costos en semilla y fletes, la ecuación tampoco está en equilibrio, pero el desfasaje es menor.


Posibles soluciones.
La falta de neutralidad del IVA para los integrantes de la cadena de producción es un tema a resolver.

La acumulación de créditos fiscales en el agro constituye un problema de arrastre de larga data. Entre las posibles soluciones pueden señalarse las siguientes:
1) Permitir que los denominados saldos técnicos (diferencia entre débitos por ventas y créditos por compras) sean aplicables a cuenta de otros impuestos nacionales (tal como se ha dispuesto para el sector de fertilizantes).
2) Una solución más de fondo, sería desgravar el IVA a la venta de granos, es decir, habría que volver a la fórmula de 1983. Ello sería lógico, porque la mayor parte de la producción se exporta. Se evitaría de tal modo el reintegro de IVA a los exportadores. El tema a resolver sería el de la neutralidad del IVA en otros eslabones dela cadena.
3) La reducción de la alícuota general a 16% o 18% para todas las actividades. Se podría incluso en los alimentos esenciales en góndola disponer una rebaja del 50%, pues no habría perjuicio de saldos favorables para los canales de venta por su mix de diversos bienes alcanzados por la tasa plena.


En síntesis.
La falta de neutralidad del IVA, que a la postre genera costos adicionales para la producción de granos por la acumulación de saldos a favor de los contribuyentes, amerita que se encuentre una pronta solución. En especial, por considerarse un crédito en expectativa y no aceptar el fisco registrarlos como una perdida deducible delimpuesto a las ganancias.La libre disponibilidad de los saldos técnicos sería la solución más sencilla, práctica y de efecto inmediata.
La completa desgravación del IVA para 8 alimentos es un tema más complejo. En un contexto inflacionario, es un factor bajista para los precios que paga el consumidor.*Santiago Saenz Valiente es especialista en temas tributarios, docente universitario y autor de diversas publicaciones. Su último libro “Los impuestos del campo en criollo”, es un éxito editorial.-




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