jueves, 29 de octubre de 2015

Fertilización en Soja


En una campaña compleja en el muy probable comportamiento modificado de los suelos por acciones naturales inducidas para con las pérdidas de nutrientes por arrastre, lixiviación, fuga, bloqueos, pérdida presunta de estructura, yuxtaposición, anoxia entre otras obligan a reflexionar sobre una lectura amplia de los perfiles: físicos (espacios porosos en equilibrio), químicos nutritivos (todos los […]
En una campaña compleja en el muy probable comportamiento modificado de los suelos por acciones naturales inducidas para con las pérdidas de nutrientes por arrastre, lixiviación, fuga, bloqueos, pérdida presunta de estructura, yuxtaposición, anoxia entre otras obligan a reflexionar sobre una lectura amplia de los perfiles: físicos (espacios porosos en equilibrio), químicos nutritivos (todos los minerales esenciales), biológicos (fosfo-lípidos, enzimas, PLFA) y de estatus (establecimiento semi-permanente) de napa para adecuar la economía de la fertilización para variedades que con el actual potencial abrirá una mayor expectativa de aproximarse a los potenciales de las mismas.
Cuando la situación de saturación de sales en los primeros cm. de suelo obliga a una corrección, será el indicado para esta situación concreta el Azugran o Azugran reforzado, tecnología aplicada desde varias campañas con resultados auspiciosos que habilitan para el ingreso a posteriori con mezclas a los lotes por generar un efecto de “lavado” o “enjuague” de sales que en exceso obstruyen los espacios porosos y generan la posibilidad de expansión de la masa radical con anclaje expandido y la posibilidad de “secuestrar” en profundidad todo nutriente que lave o fuga a esas micro-zonas.
Sin necesidad de llegar a un blindaje del micro-estrato inicial pero sí de generar el mayor bienestar en los primordios del rompimiento de tegumento e inmediato estado de confort para las raicillas para tener disponible la carga nutritiva natural y la de riqueza de las mezclas; el uso de la Tecnología Nutridor surge como una sólida práctica para mejorar la nutrición en sus inicios y un adecuado establecimiento de los nódulos para que sean efectivos además de infectivos (como un lunar en la piel y más del 70% en el cuello).
Nutridor-S será el bioactivador indicado como complemento para situaciones de estrés; la práctica de revestimiento de la semilla es usual y compatible con la de inoculación favoreciendo los procesos previos para la fijación.
Como cada lote con destino al cultivo de soja tiene su particularidad en la entrega nutritiva, los diagnósticos serán los que dictarán las necesidades de aportes de mezclas nutritivas y, cuando sean de carácter superior las concebidas como las Pampero son las que se adecuan por los diferentes grados, excelsa esfericidad y equilibrio de minerales trascendentes no solo para los estadios iniciales; también lo serán para la expansión de la estructura de la parte aérea y nuevamente la posibilidad de volver a contar con la Tecnología Nutridor junto al ingreso al lote para la aplicación de fungicidas -si así lo requiriese por la presión sanitaria en tránsito-; en éste caso podrá usarse el Nutridor-L con características de inmediata absorción de nitrógeno foliar (el 50% en menos de doce minutos luego de aplicado) con el refuerzo de azufre orgánico.

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