domingo, 27 de noviembre de 2016

Entre las sierras, se instalará un tambo robotizado


En Balcarce, el tambero Diego Baudrix invertirá en un sistema automatizado de ordeñe para simplificar la producción lechera
“La gente tiene que vivir más contenta con la actividad porque es muy demandante y estresante. Esto permitirá disfrutar más. Es una lástima que desaparezcan los tambos. No solo por el precio, sino que ya nadie quiere estar dentro de la fosa. No es sustentable que estén ordeñando dos veces por día en esas condiciones“.

Esta descripción de lo que sucede en la lechería corresponde a Diego Baudrix, productor del sudeste bonaerense, que con el objetivo de cambiar este paradigma, se introdujo de lleno en la robotización y automatizará a mediados del 2017 su sistema de producción de ordeñe en su establecimiento “El rancho”, situado en Balcarce, donde produce actualmente por día 18.500 litros de leche con 750 vacas de la raza Montbeliarde. “Yo me estoy retirando y quiero dejarle a mi hija un tambo más simple, no como éste que genera mucho estrés y trabajo”, detalló.

La historia de Diego en la lechería data de mucho tiempo atrás. Si hay alguien que conoce a fondo el tambo, es él. Hace 52 años que trabaja en la actividad. Comenzó los 19 años cuando su padre le cedió 52 hectáreas. Así incursionó en el tambo ordeñando a mano. Tiempo después, le construyó un tambo mecánico a su padre y posteriormente, 5 años más tarde, comenzó con su propio proyecto. Vivió la introducción de todas las tecnologías que se han desarrollado para el tambo. Desde el creciente número de extractores de pezoneras, caños más gruesos, bombas de vacíos superiores hasta ahora, que conoció los robots. “Hace 25 años que está la misma tecnología en el ordeñe, más allá de las incorporaciones que se fueron haciendo a lo largo del tiempo”, insistió.

Precisamente, inquieto, viajó por Europa y Australia en busca de una mejor genética, y en uno de esos viajes, localizó este sistema de automatización. Entonces, comenzó a buscar información y datos sobre este desarrollo. “Hay problemas con los precios, con la mano de obra y la irregularidad del sistema. El robot traerá soluciones a estos problemas. No va a quitar mano de obra, sino va a calificarla. Hará que el hijo del tambero se quede en el tambo”, definió el productor quien está organizando el proyecto junto con la empresa holandesa Lely.

Las vacas se ordeñan solo, en un tambo de Holanda.
Las vacas se ordeñan solo, en un tambo de Holanda.

El plan del productor es colocar 4 robots para 270 vacas y continuar con el otro tambo con 500 vacas. “La vaca va sola a ordeñarse, sin empujarla ni apretarla. No lo podemos creer. Esto lo comparo con la siembra directa. Parecía una locura que no se are más la tierra”, observó.

A su vez, proyecta en 2018 invertir en dos robots más para ordeñar en total 430 vacas. “Después analizaré qué haría con el otro tambo. Creo que lo cerraría”, sostuvo ya analizando de lleno el futuro.

Con esta idea, Baudrix planea que a pesar de perder animales, ganará más eficiencia y será más rentable que con 750 vacas. “Se economiza en luz y agua y la ración de alimentos”, explicó.

Baudrix busca que el sistema automatizado sea 50% a base de pasto.
Baudrix busca que el sistema automatizado sea 50% a base de pasto.

Así, busca que el tambo robotizado sea un 50% pastoril para simplificar el manejo. En la actualidad, el planteo se basa en un 40% de pastoreo, 32% balanceado y un 28% de silos y rollos. “Hoy estoy con una carga alta, con 2,7 E/V (vacas por hectárea). Es exagerado la cantidad de animales por las instalaciones que tengo”, graficó.

Otro de los puntos que ha incursionado el tambero es en la genética del rodeo en el 2010. “Estaba cansado de regalar los machos Holstein (Holando argentino). La mitad del rodeo la regalaba por lo que quería encontrarle alguna solución”. Por ello, buscó una raza que le diera la posibilidad de producir los machos. Así, comenzó a producir en 2010 la raza Montbeliarde, una raza francesa con cruza de Holando pura. “Los machos son más rústicos, cuellos mas cortos, cuartos más fuertes, con mayor capacidad de engorde”, describió.

Y en cuanto a las vacas, el índice reproductivo superan en un 20% a las Holstein, se preñan más y más rápido porque no pierden su estado corporal.
Desembarca una empresa de Holanda al país
   
El directorio de la empresa holandesa Lely dio su aprobación esta semana para que la empresa comenzar a trabajar a la Argentina. La compañía se dedica al desarrrollo de los robots de ordeñe desde 1992 y está presente en más de 60 países con una facturación de 620 millones de euros. “Vemos como una oportunidad para los tamberos argentinos dentro de la crisis que están”, aseguró Andrés Willer, gerente de ventas Regional de Lely.

Federico Alonso, representante de Lely en Argentina, en un establecimiento robotizado en Holanda.
Federico Alonso, representante de Lely en Argentina, en un establecimiento robotizado en Holanda.

“Esta es una gran oportunidad para el sector lechero, ya que va a permitir a los productores acceder a la tecnología de la empresa líder en el mundo en tambos robotizados, además de generar una sana competencia con las otras marcas para brindar el mejor servicio al menor costo”, destacó el representante de Lely en Argentina, Federico Alonso. Y agregó. ”El 70% de las inversiones en Europa y Canadá se destinan a robots de ordeñe, esperamos rápidamente un porcentaje similar para Argentina”

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