miércoles, 12 de diciembre de 2012


Tomás Bulat en Santa Fe y el extraño ADN argentino

El economista disertó para un nutrido grupo de veterinarios, haciendo hincapié -con un estilo coloquial y muy entretenido- en las oportunidades que encierra el mediano plazo para nuestro país como productor mundial de alimentos.
“Les estamos enseñando a nuestros hijos a hablar inglés y a ahorrar en dólares, y no vemos que en 2050, países como China, Brasil, India, Rusia o la misma Indonesia liderarán el consumo mundial. La moneda es confianza, historia y tradición. Actualmente, la moneda más fuerte del mundo es el yuan. Estamos equivocados”. Así arrancó su disertación el periodista y economista, convocado por una empresa local referente en el mercado de los productos veterinarios.
Ante un nutrido grupo de profesionales, Bulat se explayó durante casi dos horas analizando los factores que describen nuestra economía, la economía mundial, y los factores sociales que las originan. Pero lo hizo de una manera tan ágil y dinámica, que permitió que todos participaran de la charla de manera activa.
Inicialmente, hizo hincapié en los números que confirman el crecimiento del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), que en pocos años consolidarán a este bloque como el motor de la economía mundial, desplazando a una decadente Europa.
“Alemania, Francia, Italia crecerán poco o nada. Grecia, más que la cuna de la civilización, hoy es el cementerio”, sentenció. El resto de los países, asoma con un crecimiento importante, demostrando que la crisis mundial no existe. La crisis europea coyuntural exhibe una preocupante falta de jóvenes. “Proyectándonos al año 2050, vemos que Alemania tendrá una expectativa de vida de 94 años y un promedio de 50. El mundo está cambiando: el BRIC crece. En 2006 China era la cuarta economía del mundo, hoy su PBI es el doble que Alemania.
¿Y por casa?
Con los números en la mano, Bulat demostró que la Argentina es el país con la cuarta inflación a nivel mundial. “Según los números del INDEC, estaríamos en el puesto 19, lo que sigue siendo una muy mala noticia.
Estamos atravesando un proceso de estanflación, con altos índices de inflación y una economía estancada, que configura un escenario muy difícil, sobre todo porque desde 2009 a la fecha se registraron cambios estructurales en la economía del país”, afirmó.
Según el economista, a nivel fiscal, el impuesto al trabajo constituye la mayor fuente de recaudación del Estado Nacional. “Los subsidios son un tema aparte. Es fácil asignarlos, pero casi imposible terminar con ellos. Hoy ya se llevan el 23 por ciento del presupuesto”, manifestó preocupado.
A nivel energético y cambiario la situación no es la mejor. A nivel monetario y financiero, “hemos dejado de entrar dólares voluntarios, y hoy las reservas son irrelevantes, ya que estamos igual que en 2007”. Una mayor inflación implica una mayor recaudación, ahora incluso avalado por la ley. “Pasamos del superávit al déficit, cambiamos de positivo a negativo, el lema parece ser.¿Cuánto te saco?,
A futuro, se plantean dudas importantes. “Ahora viene una etapa difícil, la fiesta se acabó. Argentina, pese a todo lo que pensamos, es uno de los países más previsibles del mundo. Haciendo una retrospectiva en la historia de las medidas económicas, vemos que ya está todo inventado. Rodrigo, Martínez de Hoz, Sourrouile, Cavallo, Remes Lenicov y Lavagna adoptaron medidas que ya conocemos bien”, analizó con cuadros históricos de inflación y devaluación, algo que presagia como inexorable.
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Frontal y directo. El estilo de Bulat cautivó con la combinación de cifras y un lenguaje sencillo. Fotos: Campolitoral
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Buena convocatoria. Muchos veterinarios compartieron un momento de camaradería para cerrar el año analizando las variables económicas.

Contracara
Para Bulat, cuanto más nos sinceremos con nosotros mismos, más cerca estaremos de encontrar una salida. “Primeramente, hay problemas estructurales, pero también oportunidades estructurales. Argentina es el noveno país más grande del mundo en extensión territorial, somos el 42º en población, por lo tanto tenemos mucho territorio para poder producir bienes, sobre todo alimentos”, insistió, en referencia a las nuevas requisitorias alimenticias de una nueva clase media mundial que en 20 años pasará de 2.200 a 5.000 millones de personas. “Tenemos una cordillera de 4.500 km. llena de minerales (que podemos decidir si extraemos o no), ahora incluso tenemos Vaca Muerta, que podría ser un potencial fenomenal con el gas, es decir Argentina tiene un potencial de crecimiento estructural bárbaro”, sentenció.
Para el economista, la segunda ventaja es que los argentinos son tremendamente emprendedores, creativos, manejan muy bien las variables de la crisis, responden rápido, “pero el problema es parte también de eso. Argentina tiene un ADN del corto plazo, no planifica, esto genera situaciones macroeconómicas inestables y un amor por la inflación que te termina trayendo miles de problemas”, dijo.
Bulat destacó que Argentina ahora tiene un problema coyuntural que es la inflación, y un retraso cambiario que tiene que solucionar, pero tiene esas dos ventajas estructurales de mediano plazo que le van a hacer muy bien.
“La discusión no pasa por saber si la devaluación se va a aplicar o no, sino cuándo. Aunque todo dependerá de si se hace de manera ordenada o desordenada. Si de da de esta última manera, habrá unos meses más de turbulencia, pero la economía -sobre todo del interior- va a comenzar a arrancar”, presagió. Respecto del impacto en el sector productivo de una posible devaluación, trazó dos escenarios bien distintos. “El campo se divide entre el sojero y el no sojero. El primero va a andar muy bien, sustentado en los precios internacionales, aunque el no sojero estará muy complicado”, proyectó.


Una cuestión de “rating”
Para Bulat, la situación se mantendrá mientras la gente la soporte. “Esta economía funciona en base a la represión: no compres dólares, no importes, te controlo, te prohibo, callate. Hasta que la gente se canse y se termine ese “rating”. Luego todo cae y se vuelve a la normalidad. El poder, para controlar, necesita del miedo. En economía, las decisiones se toman a futuro”. Finalmente, remarcó que las perspectivas para el mediano plazo son muy buenas, sobre todo por las características estructurales de la capacidad instalada.


Entusiasmo local
Enrique Ariotti, titular de Zoovet, empresa anfitriona, realizó un balance del año que se está yendo, remarcando los avances de una empresa santafesina dedicada a agregar valor. “Nuestro proyecto es a largo plazo, esperemos que dentro de todo se mantenga el acceso al crédito y medianamente competitivo en el exterior y que se defina el mercado interno respecto del valor de la leche y la carne. Tenemos un mix apostando al mercado externo que garantiza divisas, y a la vez seguir posicionándonos en el mercado interno, ya que somos una empresa joven todavía. El país seguirá adelante y nosotros seguiremos invirtiendo y tratando de crecer. Se dieron muchas adversidades, pero la gente consume y nosotros cada vez tenemos más productos, y la demanda nos lleva a surgir invirtiendo y generando fuentes de trabajo”, se entusiasmó.

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