viernes, 26 de marzo de 2021

No hay dólares para importar neumáticos, pero las divisas sí aparecen para que ingrese… carne vacuna de Brasil

 


CompartiremailFacebookTwitterEl comercio administrado que propone el gobierno de Alberto Fernández tiene algunos desajustes visibles. Las autoridades económicas vienen restringiendo el acceso al mercado oficial de cambios para quienes deben importar insumos industriales y bienes de capital críticos, como neumáticos o maquinaria agrícola. Pero en las últimas semanas se ha visto una aceleración de las importaciones […]


El comercio administrado que propone el gobierno de Alberto Fernández tiene algunos desajustes visibles. Las autoridades económicas vienen restringiendo el acceso al mercado oficial de cambios para quienes deben importar insumos industriales y bienes de capital críticos, como neumáticos o maquinaria agrícola. Pero en las últimas semanas se ha visto una aceleración de las importaciones de productos que en la Argentina sobran. Por ejemplo, la carne vacuna de Brasil.

Las fotos que van a ver a continuación fueron sacadas este viernes en un supermercado Carrefour de La Plata. Confirman que están ingresando al país cortes bovinos de Brasil a precios muy competitivos para los consumidores, tanto que hasta podrían representar una competencia desleal para los productores locales. Para este tipo de importaciones, muy inusuales por cierto, necesariamente hubo un guiño de las autoridades liberando los dólares a valor oficial necesarios para concretarlas.

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En el hipermercado de origen francés había una gran oferta de cortes congelados envasados al vacía. La tapa de cuadril brasileña se vendía a 599 pesos por kilo y el vacío a 647 pesos por kilo. Todo excelente carne de “novillito” faenado en el estado de San Pablo, Brasil.

La carne brasileña estaba casi regalada. En su relevamiento en más de 300 bocas de expendio correspondiente a fines de febrero, el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) estableció que esos mismos cortes, pero de origen argentino, tenían un precio superior, de 641 pesos en el caso del cuadril y de 669 pesos por kilo de vacío. Es decir que la carne bovina paulista se estaba vendiendo ahora, fines de marzo, más barata que la local un mes atrás. La diferencia ha de ser más abultada contando los nuevos aumentos registrados en los últimos días.

Para eso sí hay dólares. Una explicación posible puede ser que las autoridades del Ministerio de Desarrollo Productivo, que son quienes monitorean los sectores sensibles del comercio, hayan decidido abrir el grifo, a través de los grandes supermercados, y permitir la importación de ciertos alimentos como mecanismo para contener el aumento de la canasta básica. De hecho, no está prohibido traer carne de Brasil y otros países del Mercosur. Y aquí, la carne vacuna es uno de los alimentos que más subió en 2020, cerca de un 70%. Los mayores aumentos, por casi 20%, se concentraron en diciembre pasado.

Los grande supermercados ya están colaborando activamente con este intento oficial por sofocar los aumentos de la carne, y junto a los grandes frigoríficos exportadores del Consorcio ABC anunciaron en enero pasado una oferta de cortes baratos. Los híper iban a poner una mitad y los frigoríficos la otra de 6.000 toneladas mensuales, equivalentes a solo 3% del consumo mensual de carne en el país.

Según el último dato disponible en el Ministerio de Agricultura, los volúmenes de carne bovina congelada ingresada del extranjera (lo más probable es que sean estos cortes llegados de Brasil) más que se duplicaron respecto del año anterior.

En efecto, en el primer mes del año la Argentina consumió 4,35 millones de dólares para importar 1.879 toneladas de carne vacuna congelada, a un precio promedio de unos 2.300 dólares por tonelada o 2,3 por kilo. Para los cortes hallados en Carrefour, se trata de un valor de remate comparado con los que se pagan en los mercados internacionales, incluso aunque la carne sea congelada. Es evidente que Brasil -principal exportador mundial de carnes- está enviando a la Argentina (su socia en el Mercosur) parte de los saldos que no pudo ubicar en otros destinos en estos meses de pandemia.

Hay una evidente aceleración de este negocio, que un año antes -en enero de 2019- había implicado solo 965 toneladas por 1,7 millones de dólares. Si uno anualizara la cifra gastada en importar carne en enero pasado, resultaría en importaciones cercanas a los 50 millones de dólares para 2021. En todo 2020 no se llegó a esa suma, ya que el ingreso de carne congelada fue en todo el año de 14 mil toneladas, por 30 millones de dólares.Reproductor de video00:0000:07

Como sea, para importar carne sí aparecen los dólares comerciales a disposición de los supermercados. A los valores descriptos, éstos logran hacer una interesante diferencia, ya que compran la carne brasileña mucho más barata de lo que deberían pagar aquí a ganaderos y frigoríficos. Por supuesto, se trata de un negocio ínfimo respecto del consumo total de carnes en la Argentina, que supera las 2 millones de toneladas anuales.

Históricamente la situación era a la inversa. Durante décadas fue habitual que la Argentina exportara algunos cortes (especialmente la picaña) hacia el enorme mercado paulista. Pero con el correr de los años el vecino país se convirtió en uno de los dos grandes exportadores globales de carne y la Argentina fue cayendo en desgracia e incluso salió del ránking de los diez principales exportadores de ese alimento. Recién en los últimos años viene recuperando posiciones, a punto de exportar en 2020 un volumen récord de 900 mil toneladas.

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