Guillermo ¨Willy¨ Bernaudo analizó la situación financiera de las empresas agropecuarias, tras las declaraciones de Gustavo Grobocopatel.
Gustavo Grobocopatel levantó polvareda cuando dijo: “Estamos secos por pagar 80% de impuestos”. La presión impositiva, el atraso cambiario y los altos valores de arrendamientos ponen en rojo los números de las explotaciones, analizó el integrante de los equipos agropecuarios de Unión por Todos y candidato a diputado por Entre Ríos, Guillermo “Willy” Bernaudo.
“El combo es explosivo. El primer impuesto (que hay) es la inflación y se refleja en el tipo de cambio. Estamos vendiendo a un dólar que se encuentre entre 3 y 4 pesos. Todo el sistema nacional impositivo, con retenciones previas, tanto de IVA como Ganancias, es difícil de manejar para empresas chicas”, aseguró Bernaudo.
Además, “estamos con el tema del inmobiliario rural, que ha sido una barbaridad en los últimos dos años. En Entre Ríos, subió entre 100 y 400%. Un campo que produce 750 terneros, el 15% de su facturación se va en inmobiliario, con valores del 2009. Es imposible de atenderlo”.
Con este panorama, el margen de ganancias se achica. “Está todo muy difícil. El que tiene más escala puede amortizar algo de los costos de estructura. El que es chico, hoy, para subsistir tiene que comerse parte del capital. Una empresa mediana no tiene posibilidades de invertir y se encuentra en estado de flotación. Este año los presupuestos de maíz y trigo se hacen sabiendo que da 0”, aseveró.
Por ello, “la cadena de valor puede crecer con otros actores que se vayan sumando, pero la evolución tecnológica está estancada”. Bernaudo consideró que existiría “una explosión de producción” si “se le sacaran los ROEs a las 40 millones de toneladas que lo están esperando”.
Uno de los costos más grandes que tiene el productor es, sin duda, el arrendamiento. Bernaudo señaló que ahora el hombre de campo apostará a compartir riesgos con el propietario: “Los contratos que se caían este año se estaban renovando pero hay poca demanda. Hay campos muy buenos del Sur de Entre ríos que se ofrecen a nueve quintales, antes quemaban (sic), serían baratos con valores de hace cuatro años. Sin embargo, están tres meses sin usarse. La gente no puede correr riesgo de pagar un costo fijo”.
Con respecto al trigo, Bernaudo dijo con respecto a su empresa: “Estamos con dificultades para conseguir semillas. Lo hacemos por un tema de rotación. Es un cultivo que pierde 30 dólares por hectárea”.
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