domingo, 16 de noviembre de 2014

Ecuador: La tecnología vuela alto en la agricultura

tecnologiaHelicópteros para la fumigación y drones para obtener información La precisión es clave para la producción
Helicópteros fumigando los arrozales, drones verificando el suelo y las plantas, y teléfonos reportando sigatoka negra en el banano. No es novelería, es tecnología. Es eficiencia. Precisión.
Así es de simple. Un helicóptero fumiga 100 hectáreas, dependiendo de las condiciones climáticas, de geografía, hasta en una hora y media. Un grupo de personas con bomba de mochila lo hace en 3 o 5 días, en esa misma superficie.
Carlos Cabrera, jefe de pista de Alpagro, explica: “Con la aplicación manual se combate la plaga en un mayor tiempo y la gente corre riegos al hacer la aplicación. Si una persona se enferma debe llevarla a un hospital, en tanto que los trabajadores por una exposición constante pueden sufrir complicaciones y daños severos a su salud, porque muchos fumigan sin protección”.
Aunque las aeroaplicaciones son para productores grandes, con superficies de 120 o 130 hectáreas (por el costo del traslado del helicóptero), Cabrera dice que la idea es buscar asociación de productores para que se unan y puedan contratar este servicio de forma grupal.
En tierra la tecnología también camina aceleradamente. Máquinas que colocan fertilizantes solo en las áreas que lo requieren y tractores autodirigidos para siembra y fertilización son parte de la nueva oferta que tiene el agro.
La tecnología avanza tanto que el Ministerio de Agricultura analiza un mecanismo de investigación de campo adaptado a la nueva tecnología. Tiene un equipo de desarrolladores en ello, formado luego de que el viceministro Luis Valverde viera los drones que fueron expuestos por una compañía en la tercera Feria y Conferencia Internacional realizada, en septiembre, en Daule.
“Tenemos el Sinagap (Sistema de Información Nacional del Ministerio de Agricultura) y dentro de esto ortofotografía. Estamos viendo la necesidad de traer estos drones, que no solo miden las áreas, sino que permiten ver la nutrición de las plantas”.
La ortofotografía es la presentación fotográfica de una zona de la superficie terrestre en la que todos los elementos presentan la misma escala, libre de errores y deformaciones.
Con una “fotografía” real de los terrenos y los cultivos, los aviones no tripulados le dan a los agricultores detalles completos de las necesidades de estos, incluso permiten mediante el sistema láser una nivelación cien por ciento del suelo. Así lo define Dayami Campo, directora de comercialización y servicios de Inntagri Ecu Andina.
El sistema de dirección asistida que gira el volante por el conductor; los sensores que detectan que tan verde está la planta y de acuerdo a eso echa los nutrientes; y el control de aplicación de líquidos complementan la labor.
En nivelación de terreno, que es fundamental para lograr mejores producciones, se generan por medio de láser mapas con curvas de nivel que dicen cómo está el terreno. Toda esa información se procesa y luego se complementa con el autopiloto que dirige al equipo (en este caso al tractor y al implemento que tiene para nivelar la tierra); tenemos otros implementos que son los autopilotos o sensores para el tema de nivelación. Trabajan con GPS de alta precisión.
Desde un computador o un celular, el agricultor ve en tiempo real todo el movimiento de sus máquinas en el campo y los mapas que genera cada área.
Todos esos sistemas apuntan a usar menos la mano del hombre, enfatiza Carlos Cabrera, porque además cada vez es más complicado contratar personal. Mucha gente ha salido del campo.
La sigatoka negra, la más temida de las enfermedades del banano, ahora es más resistente. Se necesitan en promedio para contenerla unos 150 millones de dólares al año solo en insumos que controlan un hongo cuyas esporas vuelan 50 kilómetros en línea recta.
Syngenta y Aifa desarrollaron dos plataformas digitales, únicas en el mundo, que combaten la Mycosphaerela fijiensis. Un teléfono móvil con tecnología PDA, Google Earth, varios programas, un computador o un iPad, combinados, forman un sistema no solo de control, sino de seguimiento posterior con un ahorro de 12 % solo en fungicidas.
La operación aérea en el arroz
La dosis exacta
El sistema le permite a la aeronave expandir el insumo en las dosis necesarias. En arroz en control de plagas y aplicación de abonos foliares.
La cobertura
En una hora aplica en un área de 70 hectáreas. Volar a ras de las plantas le permite echar el insumo solo sobre el área deseada.
Eficiencia
El helicóptero puede aterrizar en áreas cercanas a las plantaciones como muros u otros espacios pequeños, desde donde se abastece.
Lo nuevo
Análisis de suelos
El viceministro de Agricultura, Luis Valverde, en diálogo con EXPRESO, señaló que el ministerio está contratando también la adquisición de 200 kits que usarán los técnicos para hacer análisis de suelos, “como pruebas de embarazo”.
Los Drones
Pequeños aviones no tripulados, con un sistema de GPS, que en tiempo real permiten monitorear en el campo el estrés hídrico, déficit de nutrientes y plagas pueden identificar la cantidad de hectáreas y hasta los niveles de fertilización.
El teléfono
Con aplicaciones incorporadas en teléfono inteligentes ahora se puede determinar los niveles de afectación de sigatoka negra, el mayor de los males en la producción de banano. El empresario puede monitorear su plantación en el móvil.

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