Los precios varían en relación a la talla; Se firmó un convenio para mantener un precio sostén de $4,5; Los pescadores piden $6; Los empresarios explican que para los pescados chicos no hay mercado internacional.
En Victoria, se ha generado una polémica con movilizaciones de pescadores reclamando mejoras en el valor que se paga actualmente por el sábalo. Ya mantuvieron reuniones con el Intendente, legisladores y con autoridades de la Secretaría de la Producción.
Desde el gobierno hacen referencia a un acta que se labró en Diamante el 19 de diciembre del corriente con representantes públicos y privados “relacionada con la explotación y la preservación de los recursos pesqueros de nuestra provincia”. Estuvieron presentes: el Coordinador de Pesca de la provincia Dr. Orlando Gudiño (en representación de la Ministerio de la Producción), los intendentes de Diamante Claudia Gieco, de nuestra ciudad Darío Garcilazo, y de las empresas frigoríficas Epuyen (Oscar Poletti), Lyon City Dr. Raúl Muller, y por Pescanor (Jorge Luna).
Acuerdan que “en virtud de la necesidad planteada por el sector de pescadores de obtener un aumento en los valores que perciben por su tarea de extracción, se hace necesario fijar un precio sostén mínimo para la especie sábalo”.
Por su parte los “representantes de los frigoríficos de la provincia han planteado inquietudes a los efectos de mantener la fuente de trabajo”. Hacen referencia a la necesidad de consensuar medidas entre los distintos sectores con el objeto de preservar el recurso, asegurar la sustentabilidad y la continuidad de la actividad económica. Por los motivos antes expuestos suscribieron un acta acuerdo que en la parte resolutiva establece pautas para todos los sectores.
Resoluciones
Cláusula 1°, Los frigoríficos acuerdan expresamente seguir sus actividades comprometiéndose a proteger y “conservar el recurso biológico pesquero, haciéndolo con racionalidad y responsabilidad y en consonancia con las recomendaciones científico–técnicas de los organismos oficiales”.
Cláusula 1°, Los frigoríficos acuerdan expresamente seguir sus actividades comprometiéndose a proteger y “conservar el recurso biológico pesquero, haciéndolo con racionalidad y responsabilidad y en consonancia con las recomendaciones científico–técnicas de los organismos oficiales”.
Clausula 2° Se comprometen a cumplir con las normas vigentes.
Además, las empresas se comprometen a abonar un precio mínimo sostén de 4,50 pesos desde 1 a 1,700 kgs y entre 6 y 7 pesos por los que superan el 1,800 kilos en planta, según el acta. Obviamente, respetando la talla mínima permitida de acuerdo a las resoluciones oficiales. También se comprometieron a comprar la totalidad de los cupos asignados y el pago de guías de tránsito.
Además, las empresas se comprometen a abonar un precio mínimo sostén de 4,50 pesos desde 1 a 1,700 kgs y entre 6 y 7 pesos por los que superan el 1,800 kilos en planta, según el acta. Obviamente, respetando la talla mínima permitida de acuerdo a las resoluciones oficiales. También se comprometieron a comprar la totalidad de los cupos asignados y el pago de guías de tránsito.
Cámara de Pescadores
Por su parte Damián Rubín, titular de la Cámara de Pescadores y Barqueros, comentó que se reunieron con el Intendente Darío Garcilazo y el Senador Cesar Garcilazo y con el Coordinador de Pesca de la provincia. Ratificó que el precio sostén se establece en 4,50 de acuerdo al convenio firmado. Agregó que la medida no debe ser inferior a 40 cm porque no se puede exportar.
Por su parte Damián Rubín, titular de la Cámara de Pescadores y Barqueros, comentó que se reunieron con el Intendente Darío Garcilazo y el Senador Cesar Garcilazo y con el Coordinador de Pesca de la provincia. Ratificó que el precio sostén se establece en 4,50 de acuerdo al convenio firmado. Agregó que la medida no debe ser inferior a 40 cm porque no se puede exportar.
“Pedíamos la veda junto a pescadores de Rincón de Nogoyá y Puerto Esquina porque consideraban que era necesaria, pero se han manejado con resoluciones”, dijo, y negó que la petición haya apuntado a que cada pescador cobre un subsidio de 4 o 5 mil pesos: “jamás pasó eso por mi cabeza”. Agregó que quieren cuidar el recurso limitando la pesca por 45 días por lo menos.
También criticó a los acopiadores que se negaban a pagar más de 4,50 el kilo cuando en realidad el producto va directamente al frigorífico. “Queremos que el pescador gane lo que tiene que ganar”, insistió, reclamando que se ha pagado menos en Victoria que en la zona de Puerto Esquina, donde se reunirán hoy sábado junto con el intendente y el senador, e invitan a los frigoríficos a sumarse. El objetivo de esta asamblea es el de acordar un precio de 6 pesos el kilo.
Realidad del sector
El mercado internacional para la comercialización del pescado es muy complejo y solamente Colombia y en menor medida Bolivia, son los que compran pescado chico, el resto de los países aceptan únicamente los sábalos que superen 1,8 kilogramos. Actualmente ninguno de estos dos países están comprando y los frigoríficos están con las cámaras repletas, lo que les dificulta comprar este tipo de producto. El valor como máximo que ofrecen es 4 pesos para el pescador y 4,50 al acopiador, porque se vende en nuestro país. “El pescado de río no tiene salida”, aseguró un empresario, y agregó que hay mucha competencia en general.
El mercado internacional para la comercialización del pescado es muy complejo y solamente Colombia y en menor medida Bolivia, son los que compran pescado chico, el resto de los países aceptan únicamente los sábalos que superen 1,8 kilogramos. Actualmente ninguno de estos dos países están comprando y los frigoríficos están con las cámaras repletas, lo que les dificulta comprar este tipo de producto. El valor como máximo que ofrecen es 4 pesos para el pescador y 4,50 al acopiador, porque se vende en nuestro país. “El pescado de río no tiene salida”, aseguró un empresario, y agregó que hay mucha competencia en general.
El pescado grande tiene un mayor mercado porque lo adquiere Brasil y países de África, por lo cual las plantas pueden pagar estos sábalos de casi 2 kilos alrededor 6 pesos porque lo pueden comercializar. Actualmente se compite con el Pangasius, pescado de carne blanca sin espinas que compran los mencionados países esencialmente a Vietnan y es mucho más barato que el sábalo.
Pangasius
El Pangasius es un pez comestible de gran importancia comercial. Esta especie se cría y produce de forma intensiva (criaderos artificiales) en varias partes del mundo. Es una de las principales especies de acuicultura en países como Tailandia y Vietnam, donde ya aprendieron que la naturaleza no da todo infinitamente y se dedican a producir, para no solo extraer.
El Pangasius es un pez comestible de gran importancia comercial. Esta especie se cría y produce de forma intensiva (criaderos artificiales) en varias partes del mundo. Es una de las principales especies de acuicultura en países como Tailandia y Vietnam, donde ya aprendieron que la naturaleza no da todo infinitamente y se dedican a producir, para no solo extraer.
Los mayores exportadores en Asia mencionan como principales mercados los europeos y norteamericanos, destacando en Europa, Rusia, España y Alemania. Pero últimamente ha llegado a los países latinoamericanos compitiendo con el sábalo y se puede degustar en muchos restaurantes. Argentina no lo compra, pero se puede consumir en la República Oriental del Uruguay por ejemplo. Quienes lo han consumido sostienen que es muy sabroso y su carne es blanca.
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