martes, 22 de noviembre de 2016

AVANZAN POLÍTICAS PARA CRECER EN PRODUCCIÓN DE CARNES



El principal marco institucional es la prohibición al Estado de intervenir en el negocio empresario. Definitivamente no alcanza con poner en funcionamiento la ex ONCCA, hay que establecer un único estándar sanitario, un sistema de comercialización por cortes y una trazabilidad para la carne.


Más allá del debate que ha producido el triunfo de 
Donald Trump y cuáles serían en definitiva sus políticas, no 
debemos dejar de destacar que internamente se van definiendo 
medidas que van a dar más previsibilidad a las políticas de 
carnes, para poder incentivar las inversiones y abastecer el 
aumento de la demanda de todos los mercados del mundo.

En la reciente reunión en Punta del Este, Uruguay, de la 
Oficina Permanente Internacional de la Carne (OPIC), una de las 
principales conclusiones que dejó fue que aumentaría en 2017 el 
consumo mundial de carnes vacuna, motivo por el cual la Argentina 
se tiene que preparar para ubicarse nuevamente como uno de los 
principales países en la exportación en cantidad y calidad. 

Haber restablecido el funcionamiento de la ex ONCCA, con la 
puesta en función de la Subsecretaría de Control Comercial 
Agropecuario, es un decisión fundamental para poder limitar la 
competencia desleal y de esa formar incentivar las inversiones que 
necesita el sector pecuario para su desarrollo y crecimiento 
sostenidos en los próximos años. 

Dicha Subsecretaria tiene las funciones de asistir en lo 
relativo a la aplicación de la política comercial interna de 
productos agropecuarios y controlar la aplicación de marcos 
regulatorios y cumplimiento de las prestaciones de los servicios 
públicos del sector agropecuario que son brindados por el sector 
privado.

La suba de la carne internamente y la caída de consumo no hay 
que tomarlos como datos negativos. Todo lo contrario es natural 
que esto ocurra porque estamos en un momento de retención de 
hembras para madre -la fábrica de hacer terneros-, aumentar el 
porcentaje de destetes y darle más kilos a la media red, como una 
forma de poder producir más carnes y mejorar la productividad del 
actual rodeo.

Por eso, me parece muy importante la medida del gobierno de 
permitir el ingreso de carne de Uruguay para ayudar a cubrir la 
demanda, si los precios de la misma lo permiten. 

En la misma línea, podemos analizar todo lo que se pueda hacer 
para el abastecimiento de carne de cerdo a valores competitivos 
con los cortes vacunos para consumo interno. 

La decisión de restablecer los reembolsos para las carnes 
procesadas de 4 al 6 % es alineada de lo que debe tener una 
política de exportación de carnes. 

En tanto, la estrategia es poder ser exportadores confiables de 
los cortes vacunos de mayor valor que demanda el mundo, como quedó 
demostrado en la reunión de la SIAL en París y en la Feria ANUFOOD 
en China en el stand del IPCVA cuando se degustaban nuestros 
productos.
Se impone generar un nuevo marco institucional, que dé 
previsibilidad a quiénes tienen que invertir a largo plazo, para 
aumentar la producción y la exportación a todos los mercados del 
mundo y de esa forma poder atender mejor el consumo interno con 
proteínas animales

El principal marco institucional es la prohibición al Estado de 
intervenir en el negocio empresario. Definitivamente no alcanza 
con poner en funcionamiento la ex ONCCA, hay que establecer un 
único estándar sanitario, un sistema de comercialización por 
cortes y una trazabilidad para la carne. 

La llave principal para esa política de carnes es terminar con 
la competencia desleal que maneja 10.000 millones de pesos, 
bancarizando todas las operaciones como una de las medidas 
fundamentales para ayudar al control del Estado, mejorar la 
competitividad de la cadena pecuaria e incentivar las inversiones 
para ésta. 

Una política de carnes moderna necesita estar incluida en un 
plan nacional de desarrollo y crecimiento con una visión 
estratégica para todas las regiones y ciudadanos del país. 
Debería ser obligación del Estado atender a los pequeños 
productores y agricultura familiar por la acción geopolítica que 
cumple, pero sin castigar a los emprendedores para poder 
desarrollar una gestión eficiente de producción, atendiendo al 
mismo tiempo las necesidades alimentarias de los habitantes, que 
están debajo de la línea de pobreza con un subsidio directo.

Señores dirigentes, ustedes tienen la responsabilidad junto al 
gobierno, de promover en el poder legislativo el marco 
institucional que le dé previsibilidad al inversor para consolidar 
una política de carne vacuna basada en la exportación.

Hay que trabajar para que la Argentina se consolide en forma 
permanente como abastecedor previsible en todos los mercados de 
altos precios de la carne. 

Finalmente, para concretar estos cambios, se va a necesitar una 
campaña publicitaria-pública-privada en conjunto entre el gobierno 
y las entidades de productores, que se anticipe al faltante de 
carne en el mercado, para ayudar a cambiar los hábito de consumo 
en la sociedad.

No debemos seguir siendo exportadores de saldos que no 
consumimos. Un consumo de 40 kg de carne vacuna es suficiente para 
una dieta complementada con 45 Kg de pollo, 15 kg de cerdo y 
ovinos, que nos permitirían seguir con los estándares más altos 
de consumo de proteína animal por habitante al año del mundo.

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