sábado, 2 de agosto de 2014

Lo que los números no muestran en la lechería argentina


La consolidación de información técnica y la elaboración de material estadístico que contribuya a una eficiente toma de decisiones han estado entre los pilares fundamentales de la Fundación PEL desde su creación. No obstante ello, en los últimos meses la lechería nacional entró en un escenario que los números no alcanzan a reflejar acabadamente.-

Un comunicado de la Fundación para la Promoción y el Desarrollo de la Cadena Láctea Argentina (PEL) emitido recientemente, intenta reflejar el actual escenario de malestar en los actores de la producción primaria, luego de que un mismo informe publicado por la entidad con anterioridad (ver aquí) diera a conocer números reales de la economía lechera, donde se evidencia que entre los valores recibidos por la producción y los costos de la misma, pareciera haber resultados muy positivos.
A pesar de lo que reflejan dichos números, el Consejo Administrativo de la Fundación decidió aclarar, mediante un comunicado, que existen otros factores, que son muy poco medibles, pero que en esta coyuntura están perjudicando en gran medida los resultados económicos tranqueras adentro.
Específicamente, el artículo publicado por la Fundación PEL este último miércoles, destaca entre los principales problemas: “la adversa situación climática, agravada con el correr de los meses en muchas cuencas; el estado deficiente de la red vial y el aumento generalizado de los costos de transacción, puntos que no se ven reflejados en los índices de costo y precio de la leche y demás información económica que publica la Fundación PEL mes a mes”.
Destaca que la mejora en los últimos meses de algunos indicadores económicos  del tambo resulta absolutamente insuficiente teniendo en cuenta “…la comprometida situación económica que arrastran las explotaciones lecheras, sumada a la caída de producción derivada del exceso de agua en la mayor parte de las cuencas lecheras y las dificultades para acceder al financiamiento bancario” … y “la persistencia de la caída de producción con respecto a un año normal y su consecuencia directa que es la reducción de ingresos debido a la menor facturación, sumada a la crítica situación de la infraestructura vial en la mayor parte de las cuencas lecheras con las complicaciones (y mayores costos) que ello implica en términos de la entrega de leche y el abastecimiento de insumos”.
La entidad manifestó en su último escrito que “hoy la rentabilidad de las empresas que integran la cadena está afectada por un sinnúmero de variables, cuya complejidad escapa a la sola explicación brindada por los números. El escenario en el que entró la lechería nacional se conforma por tambos que no tienen accesos ni para sacar la leche ni para entrar insumos; una cadena de suministro a la que se le desploman las ventas y se le alargan los plazos de pago; y una industria láctea operando con una capacidad ociosa cuya magnitud incide negativamente en los costos de las empresas. La combinación de estas variables genera un humor que no es medible por ningún indicador”.

Por último, y a modo de objetivo común en la cadena, la Fundación PEL manifestó que “el gran desafío que tiene por delante la lechería argentina es salir de esa zona en la que nadie gana y todos perdemos. Los miembros de la entidad estamos convencidos que fortaleciendo el desarrollo de una cadena competitiva y articulada de manera inteligente, en la que todos los eslabones puedan crecer y desarrollarse, seremos parte importante de una solución que genere más valor para el país”.

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