martes, 3 de junio de 2014

El criollo, un eslabón de lujo


•En Cañada Rosquín, la incorporación de esta raza de ganado permitió completar el círculo de un planteo de pastoreo intensivo, que transformó un campo improductivo en una empresa altamente rentable. Una raza que funciona como nexo entre el pasado y el futuro de la ganadería.
El desafío al que nos enfrentamos es satisfacer una demanda creciente de alimentos sin deteriorar la capacidad productiva de nuestro suelo, pero obteniendo una rentabilidad tal que permita una calidad de vida digna para las personas involucradas”. Con esa consigna, el Ing. Agr. Ernesto Messina implementó en Cañada Rosquín un modelo productivo aplicando tecnologías apropiadas al ambiente físico, económico y cultural, centrado en los ejes de la diversidad biológica, el control de la producción y la experimentación.
El establecimiento “San Francisco” está localizado en el corazón del Departamento San Martín, y corresponde a la región fisiográfica conocida como Bajos Submeridionales Sur. Dedica sus 119 hectáreas de suelo altamente salitroso a la cría vacuna con un manejo bien familiar, desde 1988. Para Messina, las pocas especies arbóreas presentes en la zona no han sido apreciadas en su justa medida como un elemento estabilizador del ambiente y fueron continuamente depredadas. “Esto ha provocado un sobrepastoreo selectivo y degradante”, se lamenta.
Según analiza, la acumulación superficial de sales solubles, como calcio y sodio afecta la supervivencia de la flora y fauna del suelo, disminuye la actividad microbiana e inhibe los procesos de descomposición de la Materia Orgánica. “Al interrumpirse los procesos de humificación se afecta la estructura del suelo y comienza la compactación, agravada por el pisoteo del animal o el laboreo desordenado”, dice.
En la vegetación de “San Francisco” predomina el espartillo y el pelo de chancho, alternando con manchones de otras especies. Además, la napa freática se encuentra a muy poca profundidad (0,60 mt.) y sus fluctuaciones aportan continuamente sales que afectan la estructura del suelo. Así, la penetración del agua de lluvia es lenta, alternándose periódicamente momentos de sequía y de inundación.

¿Problema o solución?
En medio de este escenario, en el que muy pocos se atreverían a la odisea de producir, Messina planificó un esquema rentable basado en tres patas: un manejo racional; forestación con especies adaptadas (algarrobo y sina – sina); y el ganado criollo, elegido por su calidad carnicera y resistencia a ese entorno hostil.
En cuanto a lo primero, Messina consideró a las pasturas naturales como parte de la solución y no del problema. El agropiro, la festuca, el melilotus y más de 200 especies que vienen y van, planteaban un escenario marcado por una alta producción de pasto en verano y una caída importante en invierno.
Armó potreros de 7 has. separados por boyeros en los que la hacienda se cambia cada 2 o 3 días (de a pie), aprovechando a ese pasto verde también como principal fuente de agua.
Se trata del Pastoreo Racional Intensivo, práctica que apunta a generar recursos forrajeros lo más estables posibles en calidad y cantidad (a lo largo del año y de bajo costo), y a mejorar la rusticidad y sanidad del rodeo por adaptabilidad genética, priorizando la carga instantánea (actualmente están en 50 animales, aunque el campo les permite duplicar esa cifra).
En la parte ganadera, confían en desarrollar un manejo reproductivo adecuado del rodeo de cría, incrementando el número de terneros destetados por vaca entorada, aumentando el peso de la vaca de rechazo, y mejorar el peso del destete o aumentar la carga con destete temprano, priorizando el concepto de la carga global anual.
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Personaje. Según las reglas no escritas de Messina, cada visitante de “San Francisco” debe plantar una especie arbórea nativa. Aquí es el turno de Martín Garciarena, titular de la Asociación de Criadores de Raza Criolla.


Trabajar con pasión
“Mucha gente se resiste a aceptar que estos campos son para cría vacuna, por entender que es una actividad marginal e inviable económicamente”, dice Messina. En “San Francisco”, claramente no implementan tecnología de insumos sino de procesos, lo que requiere capacitación y constancia, y permite concentrar altas cantidades de heces y orina vacunas que luego son incorporadas al suelo por la lluvia y los insectos. “Este proceso revierte la situación salino-alcalina y permite el desarrollo de un pastizal denso y suculento, asegurando la diversidad y la calidad nutritiva de los pastos”, sostiene entusiasmado el Ingeniero. Claro que todo esto se logra con mucha observación, y registrando y analizando absolutamente todo. Según estimó, la producción anual se encuentra actualmente entre 5.000 y 6.500 Kgs. M.S./Ha.


Una apuesta bien criolla
Pero para el mejorar el suelo también se necesitaba aumentar la carga, a los fines de incrementar la cantidad de deyecciones por unidad de superficie. Para el logro de este objetivo optaron por una genética que aportara rusticidad para digerir el material que originalmente era de baja calidad. Además debía ser mansa para el manejo, ya que la atención del rodeo es familiar, sin personal permanente, y de buena sanidad para evitar gastos y movimientos.
Buscaron un Bos Taurus adaptado a altas temperaturas y que tuviera buena calidad de res. Así comenzaron a trabajar con el Bovino Criollo, una raza vacuna que “al igual que el pastizal natural es poco conocido y muy criticado perniciosamente”, se defiende Messina.
A los hijos cruza con vacas británicas los comercializan gordos (280-300 kg.) y luego de una recría intensiva se venden a supermercados de Rafaela, Santa Fe y Rosario. También logran vaquillonas media sangre criollas de 14 a 16 meses con 280 Kg. vivo de promedio.


Asociados es mejor
La recorrida por “San Francisco” de Campolitoral coincidió con la visita de los miembros de la Comisión de la Asociación de Criadores de Ganado Criollo. Uno de ellos, Mario Poli, es Médico Veterinario y Doctor en Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional de La Plata. Realizó postgrados en Alemania y EEUU. En la actualidad es investigador del Instituto de Genética del CICVyA y Coordinador del PPR “Genómica aplicada al mejoramiento animal” y Coordinador del PE “Caracterización y evaluación genética en bovinos lecheros”. Le destacó a Campolitoral que esta raza tiene particularidades respecto de las otras que fueron muy seleccionadas artificialmente. “Fue seleccionada por la naturaleza por más de 400 años. Tiene diferencias que la hacen bastante particular: la formas y colores no son uniformes, la mayoría tiene asta pero existe el mocho. Sus formas son angulosas aunque hay animales más compactos, hay variabilidades que devienen de esa adaptación. Tiene gran facilidad de parto, no tiene problemas de pata ni de aplomo, ni de querato conjuntivitis. Tiene resistencia intermedia a garrapatas. A su vez, presenta resistencia a otras enfermedades con anticuerpos vacunales para aftosa y otras enfermedades que se estudiaron en INTA”, destaca mientras recorremos los pastizales de Messina.
Poli sigue “embalado” con las virtudes del criollo: “Compone su dieta administrando la disponibilidad de la oferta forrajera según la estación. Son longevos y prolíficos (hay vacas con más de 18 terneros), presentan gran capacidad de sobrevivencia a altas temperaturas y a caminar todo el tiempo. Al ser un Bos Taurus, la grasa se distribuye de manera diferente, se acumula más en el riñón”. Poli destaca que el músculo semitendinoso es igual al de las otras razas, pero adoptó esa forma para caminar, subir montañas o moverse con agilidad. “Uno tiene que aprender a ver cosas distintas. En general lo castigan con una merma en los remates, pero al gancho la media res es igual”, remarca. La otra ventaja es la heteriosis de las cruzas con Hereford o Angus de un 10 a un 15 %. “Es un material genético básico para usarlo como quiera y cuando quiera”.
Según Poli, se trata nada menos que de un recurso genético, y eso es algo muy valioso. “Es lo que va a aguantar el cambio climático y las enfermedades”, arriesga.


Pioneros criollos
La Dra. en Estadística Alicia Rabasa fue una de las pioneras en la recuperación de esta raza. Y también dialogó con nosotros, destacando que desde INTA Leales fueron responsables de este trabajo, cuando allá por 1958 se la caracterizó, desde el punto de vista morfológico, genético y productivo, ya que antes era una mezcla indefinida de razas. “Se formó luego la Asociación, que permite que este grupo siga criando la raza”. Claro que en el norte las condiciones son diferentes: mucho calor y garrapata, pero es una vaca que pare sola en el campo sin ayuda de nadie, que puede caminar grandes distancias para el agua, come bien los pastos toscos y se adapta muy bien a condiciones muy duras, adaptándose muy bien a todas las regiones del país. “Son animales muy buenos para la cruzas con otras razas, para lograr un ternero muy comercializable”. Y cerró diciendo que al igual que en todo el país, en Tucumán “nos castigan con el precio, no están acostumbrados a este tipo de animal, y no es muy atractivo arrancar con una merma del 30 % en la venta, por eso queremos difundir todas las virtudes de esta raza”.


A la hora de los bifes
El Médico Veterinario Carlos Garriz está jubilado del INTA Castelar, donde desarrolló su especialidad en evaluación integral de calidad en el ganado. Allí realizó el estudio más importante a nivel mundial sobre las virtudes carniceras de la raza. La originalidad del trabajo está en haber estudiado, por primera vez en el país, los biotipos tradicionales de la raza Criolla Argentina y sus cruzas bajo las mismas condiciones de lugar, manejo en pastoreo y madurez, abarcando distintas etapas comunes de producción y faena comercial. Todos los métodos y técnicas de evaluación utilizados son los mismos que se aplican en los principales países ganaderos del mundo y suficientes para obtener un panorama y perfil comparable de las principales características que en conjunto definen aptitudes del crecimiento y calidad de la res y carne en el ganado bovino.
“Se buscó comprobar y comparar la aptitud productiva y carnicera de la raza respecto a testigos de las razas tradicionales en el país”. La investigación finaliza con la evaluación del rendimiento de faena, calidad de res, cortes y carne, el criterio de faena o momento de sacrificio como un aspecto crítico. “Los Criollo Argentino presentan mayor o igual cantidad de músculo (carne), un poco más de hueso y mucho menos grasa que los Hereford y Shorthorn y los cruza criollo por A.Angus, Hereford y Shorthorn menos grasa que las razas tradicionales, pero más que Criollo Argentino”, resume el informe.
“No existe ningún biotipo mejor universal sino unos pocos mejor adaptados a las propias circunstancias productivas, preferencias personales o de mercado. Hasta que no se demuestre lo contrario, esta raza madre anda: a la hora de los bifes es igual a las británicas. Se la descuidó por factores socioculturales e históricos, por una cultura extranjerizante que la dejó de lado”, comenta con ironía.
Finalmente, Messina nos despide con una frase: “no podemos ser tan soberbios de creernos los dueños de esta tierra. Somos más bien inquilinos que estamos de paso, y nuestra obligación es mejorar lo que le dejamos a nuestros hijos”. Y en “San Francisco” van por el buen camino, marcado por el balido ancestral de un rodeo bien criollo.


Ponete la camiseta
El Criollo en Argentina fue reemplazado por biotipos británicos que a peso y edad de mercado para faena “parecen musculosos pero producen más grasa que carne y hueso, en contrario de la demanda actual por carne naturalmente magra, dietética e hipocalórica como la producida por el Criollo Argentino puro o en cruzamientos industriales”, dicen desde la Asociación. Lo cierto es que la raza exhibe cualidades reproductivas y productivas que, en distintos medios y sistemas, sirven para determinar globalmente el potencial y eficiencia, con beneficio zootécnico y económico para una producción de carne con futuro promisorio.


El dato
Vale la pena leerlo
Para mayor información sobre los conceptos de evaluación aplicados en el trabajo de Garriz, ver en: http://www.produccion-animal.com.ar / información tecnica / carne y subproductos / 46-del campo al gancho.


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“El criollo compone su dieta administrando la disponibilidad de la oferta forrajera según la estación. Son longevos y prolíficos, presentan gran capacidad de sobrevivencia a altas temperaturas y a caminar todo el tiempo”
Méd. Vet. Mario Poli

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“La raza criolla, a la hora de los bifes es igual a las británicas. Se la descuidó por factores socioculturales e históricos, por una cultura extranjerizante que la dejó de lado. El trabajo que realizamos lo demuestra”
Méd. Vet. Carlos Garriz

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“La raza criolla completó el esquema productivo, basado en pastoreo intensivo, manejo de las pasturas naturales y recomposición de las especies arbóreas nativas. Es un planteo altamente ecologista”
Ing. Agr. Ernesto Messina

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