El abadejo (Genypterus blacodes) está en la mira de la Subsecretaría de Pesca y de los miembros del Consejo Federal Pesquero (CFP). Tratarán de aplicar urgentes medidas de manejo que contribuyan a la recuperación del recurso, que es principalmente pescado por la flota que opera desde el puerto marplatense.

Esta semana se realizó un taller en el Consejo a partir de la propuesta de administración sobre la pesquería que realizó Miguel Bustamante, según quedó establecido en el Acta 39. Junto con investigadores del INIDEP se realizó un taller en que se dieron detalles del estado del recurso y las diferentes alternativas de medidas de conservación.

Según el Acta de la semana que pasó, este miércoles 14, representantes de la Cámara de Armadores y de CAIPA serán recibidos por las autoridades para interiorizarlos sobre las medidas que se adoptarán a partir del primer cuatrimestre del año próximo, cuando se produce el pico de desembarques de abadejo en el puerto marplatense.

“Desde hace varios años y, en función de la evolución del recurso, se han propuesto algunas medidas para limitar la pesca dirigida, basadas en límites porcentuales a la captura por viaje en el primer trimestre del año, pero no han dado los resultados esperados”, señala Héctor Cordo, científico abocado al recurso en el INIDEP, en el informe técnico en que presenta la “Evaluación del estado actual del recurso abadejo y estimación de la captura biológicamente aceptable en el año 2012 y en el largo plazo”.

Hasta el 6 de noviembre, según la estadística oficial de la Dirección Nacional de Coordinación Pesquera, se declararon desembarques por 8.171 toneladas, de las cuales 3200 se descargaron en el primer cuatrimestre.

La cifra representa una merma del 50 por ciento de las 16.276 toneladas desembarcadas el año pasado. De ese total, 5000 se registraron en el primer cuatrimestre del 2011. Hace una década atrás, el nivel de actividad era parecido. 17.794 toneladas, de las cuales un terció se descargó entre enero y abril del 2002.

“Dado el estado del recurso, se debería analizar la implementación de medidas más restrictivas para evitar su colapso. Por ejemplo, un máximo de kilos por viaje de pesca a la flota de arrastreros y la prohibición de los viajes dirigidos con otras artes de pesca más selectivas”, señala Cordo en el resumen del Informe que está publicado en el sitio del INIDEP. REVISTA PUERTO solicitó una copia del mismo pero desde la Biblioteca del organismo comunicaron que el documento todavía no estaba “liberado”.

“Las CBA para el año 2011, resultaron muy inferiores a las obtenidas en la evaluación anterior. Aun considerando un objetivo de recuperación de la BR al 20 por ciento de Kr, la CBA más alta obtenida (CBA= 12.256 t) implicaría la reducción en la captura en más del 38 por ciento y una reducción de la mortalidad por pesca del 50 por ciento”, consideró Cordo.

La realidad de la pesquería marca que deberán tomarse medidas urgentes para recuperar la biomasa de reproductores. “Los parámetros de interés para evaluar el estado actual del recurso, muestran que las relaciones entre la biomasa de reproductores actual y la de equilibrio o la del inicio de la serie (2011-1986), resultaron coincidentemente en 15 por ciento de la BR en origen”, expuso el investigador del INIDEP
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En ese sentido, Cordo reveló que ese valor es “la mitad del nivel crítico considerado (30 por ciento), por lo que el recurso se hallaría mucho más deteriorado de lo estimado en la evaluación anterior. Esto es consecuencia de haber eliminado los tres últimos índices de abundancia de la flota comercial y por la incorporación de la estructura de la captura desembarcada en los últimos dos años (2010 y 2011)”.