La exportación ganadera espera alicientes, advirtió hoy un especialista, al señalar que si no hay una modificación drástica en el valor del dólar o en el nivel de las retenciones, las carnes argentinas no serán competitivas, ya que valen casi 35% en dólares más que en Brasil. El analista de mercados y carnes, Ignacio Iriarte, [...]
La exportación ganadera espera alicientes, advirtió hoy un especialista, al señalar que si no hay una modificación drástica en el valor del dólar o en el nivel de las retenciones, las carnes argentinas no serán competitivas, ya que valen casi 35% en dólares más que en Brasil.

El analista de mercados y carnes, Ignacio Iriarte, señaló que “si no hay un cambio drástico en el valor del dólar o en el nivel de las retenciones, el comercio exterior de carne seguirá sin cambios. El problema no es la demanda mundial ni los precios”.

“Del lado de la exportación de carne vacuna, no puede esperarse para el año próximo grandes variantes”, señaló Iriarte en su análisis semanal.

Explicó que “en los últimos tres años, el crecimiento incesante de los precios internacionales moderó el efecto negativo de la caída del tipo de cambio real para la carne, muy afectado por varios años de 25 por ciento inflación y sólo seis a siete por ciento de devaluación”.

“Hoy se entregan registros de exportación (ROE) con relativa fluidez y se ha distribuido la cuota Hilton temprano , pero persisten las retenciones y la barata opera como una retención adicional a la exportación”, expresó.

Para Iriarte, “con este tipo de cambio y con estas retenciones, nuestras carnes no son competitivas, valiendo nuestro novillo entre 30 a 35 por ciento en dólares más que en Brasil”.

Advirtió que “si no hay un cambio drástico en el valor del dólar o en el nivel de retenciones a la exportaciones, por ahora lo único que puede esperarse es que la industria exportadora continúe con el costoso proceso de adaptación a vender todo lo que se pueda al mercado in­terno, mercado que al menos reconoce el valor pagado por el novillo”.

El especialista destacó el crecimiento del mercado internacional de carnes, de tal manera que para 2013 el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) “calcula un volumen comercializado cercano a los nueve millones de toneladas, 550 mil toneladas más que en 2012″.

“En la crisis de 2008-2009, el precio internacional de la carne cayó 40 por ciento; en los años subsiguientes recuperó lo perdido y en los últimos doce meses ha caído sólo cinco por ciento”, dijo.

Los precios internacionales en la actualidad se ubican un 150 por ciento más altos que siete años atrás y la dificultad no reside en la demanda internacional de carne bovina, que es buena, según su evaluación.

“El problema es que pese a las condiciones tan favorables no somos competitivos. La inflación desatada a partir del 2007 se comió el tipo de cambio alto y competitivo”, dijo.

Como dato ilustrativo recordó que en septiembre, la Argentina exportó sólo 13.400 to­neladas res con hueso, con unas 1.500 toneladas de Hilton.

“Esta evolución marcaría que en los primeros tres meses del año Hilton 2012-2013 se viene embarcando sólo el 50 por ciento de lo necesario para cumplir en tiempo y forma con la cuota anual”, precisó.

Las carnes termoprocesadas exportadas en el año fueron escasas, 6.500 toneladas, y de otros cortes “hay reducidos volúmenes embarcados a Israel, Chile y Rusia, y lo demás es irrelevante”
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