viernes, 4 de julio de 2014

El campo habla . . . . . . .


….  que, mientras el fútbol y la amenaza cada vez más cercana de un default para la Argentina mantienen entretenido al grueso de la población, la crecida del Paraná (que ya arrojó víctimas humanas), que amenaza con batir récords, y las bruscas oscilaciones del mercado granario mantienen en vilo a buena parte de los productores […]
….  que, mientras el fútbol y la amenaza cada vez más cercana de un default para la Argentina mantienen entretenido al grueso de la población, la crecida del Paraná (que ya arrojó víctimas humanas), que amenaza con batir récords, y las bruscas oscilaciones del mercado granario mantienen en vilo a buena parte de los productores agropecuarios.
El resto, mientras tanto, sigue sin moverse, a la espera de que las autoridades den señales para la campaña 14/15 que ya debería haber comenzado. Recién ahora Agricultura comienza a hacer algo respecto del agua, casi un mes después de que comenzó la crecida, mientras en el norte hay cuatro provincias en emergencia/desastre, y cuando la hacienda que se podía sacar de las islas ya se trasladó, la que queda es imposible de sacar ahora.
Hay que reconocer que la pesadez no es sólo nacional. Por caso, Tucumán, gobernado por José Alperovich, recién acaba de aprobar la emergencia por la sequía ¡del año pasado! En cambio ahora, desde hace dos meses, los tucumanos no pueden sembrar ni terminar de cosechar porque llueve 3 o 4 veces por semana.
 
 
… que, mientras la información oficial reconoce que aún resta cosechar casi el 50% del maíz, el 30% del sorgo y cerca del 10% de la soja, las lluvias y heladas continuas siguen acrecentando las pérdidas de la cosecha 13/14. Por ahora, respecto de los volúmenes, Agricultura optó por mantener las cifras del ciclo anterior 12/13 (31 millones para el maíz y 54 millones para la soja), a pesar de que ya se comprobó que tampoco entonces se habían logrado esas cifras.
Algunos de estos temas se charlaban en los corrillos de la reunión mensual del Estudio Broda en el CEMA, mientras que en el encuentro anual de los maiceros se prefería un cauto (o vergonzoso) silencio. Donde las voces se alzaron fue con el nuevo aumento en los precios de los combustibles, ya que el campo es prácticamente “gasoildependiente”, y uno de los principales consumidores de este combustible que aumentó el 100% en un año. También se realizó otra reunión de funcionarios provinciales, esta vez en Misiones.
Entre esta muestra y la tradicional de Caminos y Sabores por estos días en la Rural se escuchó bastante sobre la caída del consumo que se está registrando con un leve veranito, como el del precio de la carne, alentado básicamente por los aguinaldos.
Por supuesto que también fueron muy criticados los datos del INDEC sobre la disparada en la facturación de lácteos y carnes que, en todo caso, se deben a las fuertes subas en los precios más que al aumento en los volúmenes de compra por parte de los consumidores y que, de todos modos, se contraponen a los datos privados que indican un fuerte retroceso en mayo.
También se escuchó algún dato alarmante sobre el nuevo avance de las garrapatas hacia el sur, también favorecidas ahora por las crecientes que desparramaran los huevos del peligroso parásito que ataca a los vacunos, y cuyo tratamiento parece estar bastante descontrolado.
 
 
…que el lanzamiento de las Olimpíadas Veterinarias, organizadas por ese colegio profesional, y auspiciadas por Agropharma, contó con una presencia inesperada: la del ahora senador entrerriano, el “Mellizo” Alfredo De Angelis que salió disparado para el Congreso ni bien terminó la presentación (muy agitado esta semana por el tema “default” y el Caso Boudou).
Igual, alcanzó a escuchar que el trabajo ganador va a recibir un viaje a Europa. Lo que no alcanzó a escuchar, seguramente, es la profunda caída en los precios de los granos que se espera para los próximos meses, y que de cumplirse, pondría a la soja en u$s 421 por tonelada para noviembre, es decir, u$s 90 por tonelada menos que ahora.
En la conmemoración del Día de la Avicultura (no había nada para festejar este año), además de comentarse los cierres y alguna convocatoria de acreedores muy ruidosa de los últimos días, se hablaba de que la eventual caída en los precios de los granos podría aliviar un tanto la situación de las empresas procesadoras que aún quedan en pie, ya que la alimentación es uno de sus principales costos. El beneficio individual, sin embargo, no tiene nada que ver con lo colectivo pues tal situación representaría un daño extra para el país.
De hecho, ya este año la magnitud de la caída de todas las variables es extraordinaria, lo que se manifiesta especialmente en la situación de la balanza comercial que, de acuerdo a las proyecciones, se derrumba hasta apenas arañar los u$s 4.000 millones, debido a la caída de las importaciones, pero también de las exportaciones (cayeron 12% en los primeros 5 meses del año).
En el caso de las agropecuarias (que representan más del 55% de las divisas que ingresan al país), la baja en lo que va del año y respecto a igual período de 2013 llega, nada menos, que a 49%, exceptuando a la soja, único rubro que sigue siendo positivo. El dato es más que llamativo si, efectivamente, la cosecha pasada hubiera tenido el volumen que dicen los datos oficiales…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.